
Hombre tiene gafas que le permiten ver a la gente desnuda. Entonces vio a su amigo y su esposa sin ropa

Este viajero se divirtió mucho con los nuevos lentes que adquirió en el extranjero. Pero volvió a su casa y todo se estropeó.
Paco, un andaluz de viaje en Japón, se compra un par de gafas de tecnología de punta que permiten ver a la gente sin ropa.
Se las pone y ve pasar a una y a otra. Todas sin ropa. Estaba encantado.
Se las pone, sin ropa.
Se las quita, vestidas.
Se las pone, sin ropa.
Se las quita, vestidas.
¡Por Dios, qué maravilla!
Incluso adelanta el viaje de vuelta a casa para enseñarle a su mujer la novedad. En el avión, se siente enloquecido viendo a las azafatas en cueros.
Se las pone, sin ropa.
Se las quita, vestidas.
Se las pone, sin ropa.
Se las quita, vestidas.
Cuando llega a casa, y antes de abrir la puerta, se coloca las supergafas para ver sin ropa a su mujer Luisa.
Abre la puerta y allí está ella, su querida esposa, con Pedro, su mejor amigo. En el sofá. ¡Sin ropa!
Se quita las gafas, sin ropa.
Se pone las gafas, sin ropa.
Mi hija trajo a casa a su amiga huérfana y me suplicó que la dejara quedarse una semana. Lo que me encontré en su habitación a la mañana siguiente me dejó pálida.
Mi suegra se invitó sola y a su hermana al fin de semana en mi casa del lago y me trató como a la servidumbre porque "las personas mayores merecen más descanso" – Así que le di una lección
Se las quita… sin ropa.
Se las vuelve a poner… sin ropa.
Y no puede evitar un grito desgarrador:
– ¡Me cag* en diez! ¡¡Nuevas y ya no funcionan!! ¡¡¡Chinas tenían que ser!!!