Cristina Pacheco: la vida de la periodista tras la muerte de su esposo
Después de que José Emilio Pacheco falleció inesperadamente en 2014, la vida de su mujer, Cristina Pacheco, dio un giro radical.
José Emilio, nacido el 30 de julio de 1939, fue un popular escritor mexicano que cultivó muchos éxitos mediante sus poesías, crónicas, novelas, cuentos, ensayos y traducciones.
Siempre tuvo interés en la literatura e incluso comenzó a escribir en su adolescencia, trabajando para revistas estudiantiles y periódicos.
Luego de comenzar la carrera de derecho en la Universidad Autónoma de México, Pacheco se dio cuenta de que quería dedicarse exclusivamente a la escritura, así que abandonó esos estudios.
También terminó desempeñándose como docente en varias partes del mundo, y como investigador en el Departamento de Estudios Históricos del INAH.
El escritor se casó con Cristina Pacheco, una periodista y conductora de Guanajuato, con quien terminó procreando a dos hermosas hijas.
“Tiempo después de conocer a José Emilio, nos casamos y nunca más nos separamos; yo traté de acompañar toda su carrera, así como él lo hizo con la mía, acción que le agradeceré siempre”, afirmó a Universo.
No obstante, su vida aparentemente feliz y perfecta dio un giro traumático cuando José Emilio sufrió un accidente que, eventualmente, le arrebató la vida.
El esposo de Cristina se cayó al tropezarse con unos libros en su casa y sufrió un fuerte golpe en la cabeza. En lugar de ir al médico como Cristina le sugirió, el escritor se acostó a dormir pues sentía mucho cansancio.
"Encontré todas las cosas tiradas. Había libros tirados. Se veía que había rodado. No era agradable", contó Cristina sobre el cuarto donde su esposo se golpeó.
A la mañana siguiente, cuando su esposa le llevó café a la cama, no hubo manera de que él despertar. A pesar de que seguía vivo porque respiraba, no respondía.
“Le acerqué el café a la cara. No me contestaba. No me gustó. Estaba respirando normal."
Los médicos entonces revelaron que Pacheco estaba inconsciente. Parece que el golpe que sufrió el día anterior le causó un paro cardiorrespiratorio.
En el centro médico, los doctores mencionaron la posibilidad de operar a José Emilio, pero que había un 95 por ciento de probabilidades de que quedara en estado vegetal.
“No me hubiera gustado verlo convertido en vegetal, tener a una persona que no podía hace lo que más ama en la vida, que es leer, escribir y caminar.”
Cristina no pudo someter a su esposo a ese sufrimiento, por lo que lo dejaron tranquilo y dormido hasta que falleció por su propia cuenta, el 26 de enero de 2014. Tenía 74 años y muchos proyectos y sueños por delante.
Al principio, su esposa afirmó que no sabía cómo viviría sin él, pero, la realidad, es que José Emilio sigue muy presente en su vida.
La casa donde vive está repleta de guiños de su marido, por lo que es imposible no pensar en él o sentir su presencia.
“Está completamente presente en todo lo que hago porque mi casa está llena de él, tal y como te lo estoy diciendo, es una presencia que me ayuda en todo, están sus libros, sus manuscritos, la mesa donde comíamos; yo cuido esa casa como un tesoro, la adoro.”
Según relató Cristina al diario El Universal, José Emilio era su mejor espectador, pues siempre miraba sus programas y disfrutaba el trabajo de su mujer.
Pacheco murió sin dolor y tranquilo.
"No hubo medicamentos innecesarios, se quedó dormido y se fue a su sueño, el sueño de su poesía", comentó Cristina a Notimex.
No debió ser fácil atravesar esta situación, sintiendo que pudiste haber hecho más por tu marido antes de que muriera. Deseamos paz y tranquilidad a esta familia.