La muerte de Bimba Bosé: el gran drama de la familia Dominguín-Bosé
Muchos dicen que Bimba era la nota positiva y el nexo entre varios miembros de los Dominguín-Bosé. Y tras su fallecimiento, parecía que una maldición había caído sobre el clan.
Eleonora Salvatore, como en realidad se llamaba Bimba Bosé, es un ejemplo de lucha para cualquier ser humano. Con apenas 38 años de edad tuvo que hacer frente a un cáncer que se le formó en la mama izquierda, el mismo que le apagó la vida tres años después.
La nieta de Lucía Bosé hizo lo posible por no decaer ante la terrible enfermedad y continuar con su vida cotidiana: cantaba, modelaba y mezclaba como si nada estuviese pasando. Y es que para sus amistades todo iba normal, pues Bimba decidió ocultarles su diagnóstico para no preocuparlos.
Fue en junio de 2016 cuando Bimba confirmó que el cáncer le había hecho metástasis en huesos, hígado y cerebro y que estaba en tratamiento. Ante la repercusión mediática que causó su revelación, la sobrina de Miguel Bosé decidió refugiarse en Sotogrande.
Se marchó con su pareja, el modelo británico Charlie Centa y las dos hijas (Dora, de 12 años en ese entonces, y June de 5) que tuvo con su esposo por siete años, el cineasta y músico Diego Postigo.
Cuando su cuerpo ya no daba para más, fue ingresada al hospital Ramón y Cajal de Madrid. Sin embargo, ella como paradigma de fuerza y lucha seguía comunicándose con sus amigos vía WhatsApp, sin decirles que se encontraba hospitalizada. Tres días después falleció, el 23 de enero de 2017. Tenía 41 años de edad.
Bimba era amada por su familia, entre ellos su tío Miguel, con quien tuvo una química impresionante. El aprecio hacia la española quedó demostrado en su funeral, al que asistieron celebridades como Pedro Almodóvar y Bibiana Fernández.
Sin embargo, el 24 de enero la familia pidió privacidad y respeto en ese momento tan doloroso que todos estaban viviendo.
A través de un comunicado, los Bosé expresaron: "La familia solicita que sea respetada su privacidad en estos difíciles momentos y agradece profundamente las muestras de cariño recibidas en todo este tiempo. El deseo expreso de la familia es dar el último adiós a Bimba en la más estricta intimidad".
Lucía y Miguel Bosé asisten a un espectáculo de Alejandro Fernández el 23 de julio de 2014 en Madrid. | Foto: Getty Images
MUERTE DE BIMBA: MALDICIÓN DEL CLAN BOSÉ
Muchos dicen que Bimba era la nota positiva y el nexo entre varios miembros de los Dominguín-Bosé. Y tras su deceso parecía que una maldición había caído sobre el clan, empezando por su tío Miguel, contra quien Ignacio Palau, pareja del cantante durante más de 26 años, empezó una querella por la custodia de sus hijos Ivo y Telmo.
Al parecer, el problema surgió cuando Bosé se mudó con sus hijos biológicos, Diego y Tadeo, a México, dejando a Ivo y a Telmo en España. Esto llevó a Palau a comenzar una batalla legal contra su ex para también pelear por sus bienes en común.
Pero la lucha en los juzgados no era lo único que atormentaba a Bosé, quien en 2018 apareció en la lista de morosos de Hacienda, debiendo 1.869.096 euros. Esta deuda fue tendencia en la red social Twitter, donde sus fanáticos y no fanáticos señalaban que lo ocurrido era "intolerable”.
Lucía Bosé posa para los fotógrafos en la antesala de un evento contra el sida el 25 de noviembre de 2013 en Barcelona, España. | Foto: Getty Images
LA MATRIARCA Y EL DIBUJO
La fallecida matriarca del clan Bosé también pasó tiempo en los juzgados después de que la Fiscalía Provincial de Madrid solicitara en 2017 dos años de cárcel para ella bajo el delito de "apropiación indebida".
Una obra de Pablo Picasso, gran amigo de ella y de su exesposo el torero Luis Miguel Dominguín, fue la causante de todo el lío. Y es que Lucía en 2008 decidió subastar el cuadro por casi 200.000 euros, pero este había sido un obsequio del pintor a una de sus empleadas, Remedios T.M., quien vivía en casa de la actriz.
El pasado 23 de marzo Lucía falleció a los 89 años en un hospital de Segovia, por una neumonía recurrente presuntamente vinculada al coronavirus. Ese día partió la más grande de la familia, quien participó en importantes roles cinematográficos y fue protagonista de muy comentados amores.
Su partida física dejó un legado que será recordado por muchos años. Y es que ella logró abrirle las puertas del mundo del espectáculo a toda su familia, entre hijos y nietos.
Lucía Bosé, por su parte, saltó a la fama sin apalancamientos cuando ganó el concurso de Miss Italia en el año 1947.