07 de noviembre de 2019

La vida de Álvaro Morte: estudios en Finlandia, lucha contra el cáncer y fama a los 40

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El protagonista de la popular serie La Casa de Papel, ha tenido una historia dura, pero también brillante.

A sus 44 años, el histrión español, Álvaro Morte, no le teme a la vida y aunque su carrera se centra en experiencias en la ficción, es un hombre real, con una fortaleza inquebrantable.

En un poco más de cuatro décadas en la tierra, el también productor, estudió en Finlandia, luchó contra el cáncer y ha logrado la fama en el mundo del espectáculo.

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UN VENCEDOR

Morte no se lamenta, por el contrario, se siente un vencedor, pues a los 30 años superó un cáncer que le afectó el muslo de su pierna izquierda.

Cuando le fue diagnosticada la enfermedad, los médicos no tenían un pronóstico alentador, pero él nunca visualizó el cáncer como el principio del fin, sino como un camino para aprender y crecer.

"No tenía tiempo para ponerme mal", reconoció luego de más de 10 años de haberse recuperado.

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LE CAMBIÓ LA VIDA

El cáncer le cambió la vida a Álvaro, quien en la actualidad comparte aquella realidad, con la que vive su personaje Sergio Marquina en la Casa de Papel, ya que el hombre al que encarna en la serie, pasó su infancia y juventud postrado en la cama de un hospital.

Tanto el hombre de la vida real, como el de la ficción, no sintieron miedo. A pesar del cansancio que implicaba someterse al tratamiento contra el cáncer, Morte tenía en su interior la clave para tener la fortaleza para llamar la salud de nuevo a su vida.

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Se trata de la seguridad, palabra que nunca dejó de resonar en su cabeza durante el proceso de recuperación y su batalla médica para salir victorioso del mortal inquilino que se alojó en cuerpo.

"Me lo tomé como si fuera algo pasajero. Por ejemplo, una gripe. Esta te hace sentir mal, tienes fiebre, temblores, pero sabes que se te va a pasar. No te lo cuestionas (…) En lugar de aceptar que tenía pocas posibilidades de sobrevivir, intenté darle la vuelta, a lo que, en principio, la lógica me decía que no."

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SONREÍA CADA MAÑANA

El actor expresó que durante el tiempo que luchó contra el cáncer, sonrió todas las mañanas. Comentó que aprendió mucho de la vida y que está contento de haber pasado por ese trance.

“Es un proceso duro y todo depende de cada uno", dijo, al tiempo que manifestó que nunca se preguntó ni por qué a él, ni por qué en ese momento.

Él solo siguió su camino porque estaba seguro que la ciencia y su trabajo serían la mejor arma para curarse.

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SUS ESTUDIOS EN EL EXTRANJERO

El actor que nació en el sur de España dejó sus estudios de ingeniería para ir a Finlandia a estudiar teatro.

En el país del norte de Europa, Álvaro aprendió interpretación en la Universidad de Tampere.

“Una ciudad con 200 y pico mil habitantes, que tiene veintitantas salas de teatro y todas funcionando a full", precisó.

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Embarcado en su aventura en el frío nórdico, bien lejos de su Algeciras natal, en Cádiz, el histrión conoció sobre aquella cultura y su mundo en la actuación.

Cuando regresó a su país, se radicó en Madrid y comenzó a hacer teatro. Además, participó en algunas series locales.

No le iba nada mal. Pero su preocupación económica por pensar en el sustento de su familia, lo hacía aspirar un protagónico que no llegaba para el actor.

Por varios años lo aspiró y deseó, pero nada que llegaba, sin embargo, él seguí abriéndose paso entre muchos otros actores en la televisión, el cine y el teatro.

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EN SU CUARTO DÉCADA

La fama para Álvaro Morte llegó a los 40 años. A pesar de haber iniciado mucho antes su carrera, el reconocimiento del medio lo alcanzó a dicha edad.

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Entre 2007 y 2008 tuvo el protagonismo en la ficción Planta 25, que se emitía en diferentes cadenas simultáneamente. Luego llegó la breve, pero comentada Bandolera, con Marta Hazas como protagonista.

Así fue sumando títulos, entre los que se encuentran: Amar es para siempre y El secreto de puente viejo, sin embargo, fue La casa de papel la que le convirtió en un icono y, cuando la ficción pasó a Netflix, comenzó a ser reconocido en el mundo entero como el famoso Profesor, cerebro del atraco más ambicioso de la historia.

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Pero en el teatro también ha dejado su huella, incluyendo su experiencia como director, la cual emprendió en 2012.

En la actualidad, Álvaro no deja de recibir propuestas laborales, algo que no le pesa porque le encanta trabajar.

"Si hay algo que tengo en común con el Profesor es la inmensa capacidad de esfuerzo para desarrollar proyectos y que salgan bien, como la creación de un personaje. Soy muy meticuloso."

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EL PAPEL QUE CAMBIÓ TODO

La participación del actor en La casa de papel le cambió la vida. Álvaro tiene un antes y un después de la serie.

"Me abrió puertas que jamás me imaginé (…) Hoy no solo tengo trabajo, sino que también me puedo dar el lujo de elegir, cuando tengo compañeros que esperan durante meses que alguien les abra la puerta como a mí. Soy un afortunado."

No quiere quedar asociado por siempre al personaje del Profesor, por eso su estrategia es elegir perfiles y proyectos que sean diferentes.

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Como está muy ocupado con tantos proyectos, el tiempo de Morte vale oro. Sus ratos libres los comparte con su familia, su mujer y sus dos hijos que son sus tesoros y fieles compañeros.

Además, junto a su esposa, se ocupa de su propia compañía de teatro 300 pistolas, con la que intenta no dejar de tocar las tablas y llevar los mejor de las obras clásicas, al público deseoso de producciones de calidad.

En otras historias de vida, conoce más sobre la carrera y existencia del icónico galán te las telenovelas hispanoamericanas: Saúl Lisazo.

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