Padre roba herencia de 45.000 euros de su hijo y gasta hasta el último centavo en alcohol y fiestas

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La madre del ladrón había ahorrado el dinero para dárselo a su nieto adolescente, pero el padre del joven gastó hasta el último centavo.

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La madre de Daniel Caulfield había creado un fondo de ahorro para dárselo a su nieto cuando cumpliera 18 años. Sin embargo, cuando su abuela falleció, el padre del adolescente se convirtió en administrador de las cuentas de su madre.

Después de esto, el hombre no tardó en saquearlas. El caso de robo lo llevó el Tribunal de la Corona de Swansea, en Gales, Reino Unido. Más detalles abajo.

Hombre con sus manos esposadas a su espalda. | Foto: Shutterstock

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LO AHORRÓ PARA SU NIETO

El juzgado escuchó que la madre de Caulfield había depositado dinero en una cuenta de ahorros para su nieto en 2010. La abogada acusadora, Helen Randall, dijo que la abuela falleció en 2015.

Para ese entonces en su cuenta había 45.000 euros. Como el beneficiario de la cuenta aún no tenía 18 años, Daniel y su hermana se convirtieron en fideicomisarios del fondo.

Sin embargo, Caulfield vació las cuentas y gastó todo el dinero sin el conocimiento de su hermana. Cuando el adolescente cumplió la mayoría de edad les escribió a su padre y a su tía pidiendo el dinero.

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SE GASTÓ TODO EL DINERO

Sin embargo, el hombre le respondió que no quedaba nada y que se lo había gastado. La policía fue alertada y en su entrevista posterior en la comisaría de Llanelli, el hombre de 38 años admitió lo que hizo y dijo que lo lamentaba.

La víctima adolescente no convivía con su padre. El joven dijo en una declaración que había planeado usar dinero para ir a la universidad o para comprar una casa.

Según informó Wales Online, el imputado tiene condenas de años anteriores. Una de 2005 y otra de 2008, ambas por conducir en estado de ebriedad.

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ADMITIÓ HABERLO DEFRAUDADO

Según John Allchurch, abogado del acusado, su cliente acepta que su comportamiento fue “reprensible e imperdonable”. También admitió que defraudó a su propio hijo.

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El representante dijo que parte del dinero faltante se había gastado en un día festivo, pero que la mayoría se había gastado en alcohol y drogas.

Aseguró que su cliente no se siente orgulloso de ello. Agregó que el acusado quería establecer un “plan de pago” para devolverle el dinero a su hijo.

El juez Paul Thomas sentenció a Caulfield a veinte meses de prisión suspendida por dos años. También le ordenó completar 240 horas de trabajo no remunerado y un curso de rehabilitación.

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