Esposo vuelve a desaparecer en el garaje todo el día y la esposa lo sigue en secreto para averiguar por qué - Historia del día

Mayra
09 oct 2021
19:20
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Un hombre casado pasaba muchas horas en el garaje de la casa que compartía con su esposa discapacitada. Un día, ella lo siguió en secreto para averiguar por qué.

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David y Betty tenían 40 años cuando se conocieron. Ambos ya tenían hijos adultos, pero eso no les impidió enamorarse perdidamente el uno del otro. Lo suyo fue amor a primera vista. 

Su primer encuentro ocurrió durante una carrera por el bosque. Corrieron lado a lado durante largos períodos, dejando atrás a los excursionistas con menor condición física, de modo que cuando se detuvieron para recuperar el aliento, estaban solos en el bosque.

Pareja haciendo senderismo en una montaña. | Foto: Getty Images

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Betty estaba contenta de que David pudiera seguirle el ritmo, y él estaba asombrado por su resistencia. Ambos se hicieron amigos ese día y comenzaron a invitarse mutuamente a realizar expediciones de senderismo.

Eso se convirtió en su pasatiempo favorito y juntos crearon muchos recuerdos hermosos. También se volvieron más cercanos e íntimos hasta que comenzaron a salir. La relación se puso tan seria que empezaron a pensar en matrimonio. 

Sin embargo, todo cambió una fatídica noche. Los dos tortolitos regresaban en su automóvil de una caminata cuando pasaron por encima de un clavo que pinchó el neumático delantero del vehículo. 

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David perdió el control del auto y tuvieron un accidente. Él terminó con heridas leves, pero Betty sufrió una fractura en la columna vertebral, lo que la hizo incapaz de usar sus piernas nuevamente. Estaba confinada a una vida en silla de ruedas.

Fue muy difícil para ella porque había sido siempre una persona muy activa. Que sus piernas no funcionaran significaba que nunca más podría hacer la mayoría de las cosas que disfrutaba, especialmente ir de excursión con su esposo.

En los primeros meses después del accidente, David trató de evitar las caminatas; incluso cuando sus colegas lo invitaban, él los rechazaba. Siguió haciéndolo hasta que Betty le rogó que aceptara.

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Ella le hizo saber que su problema de ninguna manera debería impedirle disfrutar de lo que amaba, y ​​aunque él se negó a escuchar al principio, finalmente comenzó a caminar de nuevo.

Sin embargo, y a pesar de que le dio su bendición, Betty no pudo evitar sentirse traicionada. Se fue deprimiendo y, eventualmente, empezó a tratar de disuadir a David de que se casara con ella.

Pareja riendo durante un viaje en carro. | Foto: Getty Images

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“¡Soy una lisiada!”, gritó un día cuando David le preguntó por qué se esforzaba tanto en terminar con él.

“Y no me importa”, respondió él. “Tengo ojos para ver y todavía estoy empeñado en casarme contigo”.

“Pero ya no puedo ser la mujer de la que te enamoraste”, sollozó.

“La mujer de la que me enamoré todavía está allí y que no pueda caminar no cambia eso”.

La semana siguiente, David le propuso matrimonio a Betty y ella aceptó de mala gana. Se casaron en una iglesia y se mudaron a su nuevo hogar, que era una mansión que conducía a un bosque que a Betty le hubiera gustado atravesar.

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Cada día se deprimía más pensando en las cosas que no podía hacer. Había una lágrima esperando ser derramada por cada vez que su silla de ruedas se atascaba en la hierba cuando intentaba explorar el bosque detrás de su casa.

David la vio llorar un día y decidió hacer algo al respecto. Pronto Betty se dio cuenta de que pasaba todo el día en el garaje. Cuando intentó entrar para ver qué estaba haciendo, no pudo y comenzó a sospechar. 

Él había escondido las llaves para asegurarse de que ella no pudiera entrar cuando estuviera sola. Eso solo aumentó su curiosidad, así que un día decidió actuar.

Una silla de ruedas. | Foto: Getty Images

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Espero a que él saliera para usar el baño y bajara la puerta del garaje. Con rapidez, Betty pudo atravesarla antes de que se cerrara por completo, gracias a su silla de ruedas.

El garaje parecía irreconocible, con repuestos de vehículos y hedor a aceite por todas partes. Pero una mirada a su alrededor reveló en qué pasaba David todo su tiempo: era una silla de ruedas nueva.

David se acercó a ella antes de que pudiera averiguar más sobre la inusual silla de ruedas.

“¿Qué estás haciendo aquí, cariño? Se suponía que esto iba a ser una sorpresa”, dijo.

“Cuéntamelo todo, David”, le dijo. Y él hizo.

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“Lo llamo silla de ruedas tanque y lo hice para que pudieras caminar conmigo. Vi cuánto lo querías, así que decidí hacer esto por ti. Puede viajar sobre cualquier superficie, incluido el bosque, y es muy seguro”.

Los ojos de Betty se llenaron de lágrimas al darse cuenta de cuánto la amaba su esposo. “Muchas gracias, amor”, fue todo lo que logró decir.

Al día siguiente, David le dio los toques finales a la silla de ruedas y Betty dio una vuelta con ella. Funcionó muy bien y pudo disfrutar de un paseo nuevamente después de tanto tiempo.

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Una pareja se mira a los ojos y sonrie feliz. | Foto: Getty Images

En los meses siguientes, personas como Betty comenzaron a comprar réplicas de la silla de ruedas que construyó su esposo. Muy pronto se convirtió en algo popular entre las personas con discapacidad.

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Su invento convirtió a David en un hombre rico. Y todo por su deseo de seguir caminando con su esposa.

¿Qué aprendimos de esta historia?

La consideración es importante en todas las relaciones. David entendió el dolor de su esposa y pensó en una forma de ayudarla. Su lluvia de ideas llevó a la creación de la silla de ruedas tanque, que no solo la ayudó a ella, sino a muchas otras personas discapacitadas a volver a las actividades de sus sueños.

El verdadero amor es a menudo incondicional. Cuando Betty perdió la capacidad de caminar, pensó que su pareja no querría tener nada que ver con ella, así que trató de alejarlo. Él se mantuvo a su lado, e insistió en casarse. ¿Por qué? Porque había encontrado a su alma gemela, y ningún accidente podría cambiar eso.

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Este relato está inspirado en la historia de un lector y ha sido escrito por un redactor profesional. Cualquier parecido con nombres o ubicaciones reales es pura coincidencia. Todas las imágenes mostradas son exclusivamente de carácter ilustrativo. Comparte tu historia con nosotros, podría cambiar la vida de alguien. Si deseas compartir tu historia, envíala a info@amomama.com.

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