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31 de marzo de 2020

Julie Alliot, de 16 años, víctima francesa de coronavirus sin enfermedades previas

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Sorpresivo ha sido el caso de una joven francesa que por su estado de salud y edad no era considerada paciente de riesgo. Sin embargo se contagió de coronavirus y lamentablemente falleció.

Sabine es una mujer francesa que ha enfrentado la noticia más terrible que pueda recibir una madre. Su hija menor falleció. Y para complicar aún más la situación la causa fue el coronavirus, por lo que hay estrictas medidas que no permitirán un entierro regular.

En sus declaraciones a AFP, Sabine describió como “insoportable” el dolor tras haber perdido a su hija y contó los últimos días junto a ella.

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La joven parisina llamada Julie Alliot tenía 16 años y ninguna enfermedad preexistente. Gozó siempre de buena salud y a pesar de ello, falleció tras contagiarse de COVID-19.

Lo que empezó como una tos que su madre trató de curar con hierbas y jarabe, empeoró con los días hasta que comenzaron las dificultades para respirar. El médico de la familia lo diagnosticó como una deficiencia respiratoria aceptable.

Fue entonces cuando Sabine llamó al hospital y en lugar de paramédicos llegaron los bomberos con mascarillas, guantes y trajes especiales a buscar a la adolescente.

Doctor se prepara para atender a pacientes en un hospital. | Foto: Flickr

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Desde el centro de salud avisarían a Sabine que ya se estaba realizando una prueba de coronavirus, aunque en los rayos x no se veía nada grave.

Con el pasar de los días Julie empeoró. Por su edad la atendían en pediatría. Cuando su hermana y madre la visitaban les decía que le dolía mucho el corazón.

Al verse algo recuperada la enviaron a casa, pero la misma noche llamaron para que volviera al hospital. Los resultados de la prueba de coronavirus habían dado positivo y era necesario intubarla.

Una enfermera trabaja mientras sus colegas toman un descanso en un hospital designado para pacientes con COVID-19 en Wuhan, China. | Foto: Getty Images

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Cuando llegaron al hospital Julie estaba gris. Su piel seguía caliente, pero lamentablemente había fallecido. La joven no tenía enfermedades previas.

Ante las circunstancias, el director general de salud Jérôme Salomon afirmó que la joven había sufrido una forma extremadamente grave del virus.

Salomon también señaló que "las formas severas en los pacientes jóvenes son extremadamente raras. Ocurren de tiempo en tiempo por razones múltiples".

Máscarilla, guantes y solución desinfectante para la protección contra el coronavirus. | Foto: Pixabay

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Al tratarse del coronavirus como causa de muerte, las medidas de protección afectan la ceremonia tradicional del sepelio.

Las prendas que llevaba Julie deben ser quemadas y su familia no recibirá el cuerpo hasta el día del entierro. No pueden vestirle ni abrir el ataúd. Solo podrán asistir al cementerio 10 personas.

Julie es la víctima fatal más joven que se ha registrado en Francia por coronavirus. Cabe destacar que las primeras pruebas que se le habían realizado dieron resultados negativos.

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En varios países alrededor del mundo se ha implementado el aislamiento social como una forma de frenar la curva de contagio del coronavirus.

A pesar de la drástica medida impuesta en España, la policía de Madrid ha tenido que multar a un hombre de 77 años que fue hallado mientras caminaba por las calles durante la madrugada.

Lo más sorpresivo fue el motivo que llevó al hombre a salir de casa a pesar de la prohibición. Se trataba de un "cazador de pókemons" a través del juego de realidad virtual “Pókemon Go”.

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