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16 de mayo de 2021

Chiste del día: Un jugador de fútbol moribundo le pide a su esposa que confiese

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Un jugador de fútbol de 50 años se estaba muriendo. Entonces, un día, llamó a su esposa y le pidió que confesara cuántas veces lo había traicionado a lo largo de su vida.

Ante las circunstancias, la esposa pidió perdón y confesó que lo había traicionado tres veces. Las lágrimas corrieron por las mejillas de su marido, quien preguntó qué había hecho y cuándo sucedió.

Jugador de fútbol americano en acción. │Foto: Pexels

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EL ESFUERZO QUE HIZO

La esposa recordó lo mucho que se esforzó para que lo reclutaran como jugador de fútbol. Según dijo ella hizo lo que tuvo que hacer para que el hombre fuese elegido para formar parte del equipo. Esa fue la primera vez.

"¿Alguna vez te has preguntado por qué nadie te trataba bien cuando ingresaste al equipo? Recurrí a 10 jugadores más. Esto hizo que te trataran de manera más amistosa en los entretiempos", dijo la esposa recordando la segunda infidelidad.

HIZO ALGO AL RESPECTO

El esposo preguntó entonces cuál era el tercero, y su esposa respondió:

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"¿Recuerdas que durante un partido, ninguno de los 30000 espectadores te animó? Bueno, hice algo al respecto".

EL MIEDO MÁS GRANDE

En otra historia, una pareja decidió hacer un trato de que quien muriera primero regresaría y le contaría al otro sobre la vida después de la muerte. El mayor temor de estos tórtolos era que no hubiera otra vida.

Cuando tenía 80 años, el esposo pronto se enfermó y falleció. Como prometió, se puso en contacto con su esposa. La visitó una noche en su casa y la llamó por su nombre.

Tumbas en un cementerio. │Foto: Pexels

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MÁS ALLÁ DE LA VIDA

Al verlo, la esposa preguntó sobre la otra vida. Él respondió que se levanta temprano, desayuna y luego va al campo de golf. Continuó diciendo que regresa a casa y almuerza.

El esposo agregó que suele volver al campo de golf después de la cena para divertirse. A la mujer le encantó lo que el hombre dijo y se sintió muy emocionada por morir. ¡Para ella eso era el cielo!.

Sin embargo, el marido le aclaró: "No exactamente. En realidad, soy una oveja en Gales".

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