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Fuente: Facebook.com/flowerparkcarehome

Jubilada de 83 años se hace voluntaria en su propio hogar de ancianos para ayudar al personal

Alejandra Quintero
24 may 2021
04:50
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La mujer vive en el hogar desde marzo de 2020. No está feliz en la vida sedentaria, así que decidió pedir trabajo como voluntaria.

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Los abuelos ya no cuentan con todas sus capacidades para ejercer trabajos debido al desgaste natural de la edad. Sin embargo, muchos quieren seguir sintiéndose útiles.

Especialmente, si sus últimos años de vida los están pasando en una residencia para ancianos. Algunos quieren tener fuerza suficiente para ayudar a sus compañeros.

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Maureen Townend, de 83 años, aprovechó que Danielle Savage, la subdirectora del hogar de ancianos, estaba repartiendo la medicina para acercarse a ella con una propuesta.

La abuela, quien vive en la residencia desde marzo de 2020, se ofreció como asistente de servicio. Ella sabe que no puede hacer tantas cosas como en su juventud. Pero eso no es un impedimento.

Danielle aceptó el trato porque cree que Maureen está en "muy buena forma, saludable y activa". Entonces, al día siguiente le entregó un uniforme para que se sintiera parte del equipo.

Siempre que puede, la jubilada se encarga de ayudar a los cuidadores con la ropa de cama y poniendo la mesa para la cena.

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El trabajo que más le gusta a Maureen es repartir tazas de té con pasteles a sus compañeros todas las tardes. De hecho, los residentes la esperan con entusiasmo para socializar con ella.

"Para nosotros, como hogar, es bueno verla tomar sus propias decisiones. Ella es alucinante", dijo Savage.

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Además, la subdirectora añadió que está muy orgullosa de ella. Tanto para el personal como para los residentes es un placer tenerla en el hogar. Especialmente, ahora que su voluntariado le da sentido de vida.

Después de su jornada diaria, Townend se sienta a descansar mientras disfruta de su taza de té o chocolate. Danielle puede ver la satisfacción que la embarga por mantenerse activa y útil a su edad.

En una nota relacionada, te contamos la historia de un auxiliar de enfermería que canta y baila para ayudar a los ancianos a combatir la soledad. Él ha usado su talento para minimizar el efecto de la pandemia en los abuelos. Mira aquí los detalles.

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