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Historias Inspiradoras

13 de octubre de 2021

Tras la boda, mi esposa se volvió demasiado reservada así que decidí seguirla - Historia del día

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David y su esposa eran felices juntos y tenían una hermosa relación, hasta que ella empezó a comportarse de forma extraña y reservada. Él decidió seguirla y descubrió la impactante verdad que le estaba ocultando.

David y Natalia son una de esas parejas a las que miras y piensas: "¡Vaya, son perfectos el uno para el otro! ¡Y están tan enamorados!".

Se conocieron en la universidad, pero les tomó un tiempo hasta que finalmente empezaron a salir. Y una vez que comenzaron, no se volvieron a separar.

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Recientemente se casaron en una ceremonia de ensueño. Las cosas iban muy bien, pero unos meses después de la boda, David notó algo inusual.

Natalia se estaba comportando de forma un poco extraña. Al principio, pensó que ella solo se estaba adaptando a la nueva vida de "marido y mujer". Pero unas semanas después, todavía estaba haciendo cosas raras.

David conocía a su esposa, por lo que pensó que algo podía estar pasando. Todo comenzó con Natalia llegando tarde del trabajo, sin responder a sus mensajes y sin decir que llegaría tarde a cenar.

David amaba a su esposa y no quería creer que lo estuviera engañando. Pero había demasiadas banderas rojas. Entonces, un día, decidió confrontarla.

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"Cariño, no pude evitar notar que te has estado comportando de manera extraña. ¿Pasa algo?".

Natalia estaba asustada y respondió tartamudeando: "No amor, todo está bien".

"¿Está segura? ¿No me estás ocultando nada?”, preguntó el hombre.

"No cariño, no estoy ocultando nada".

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"¿Estás saliendo con alguien más, Nat?".

"¿Cómo te atreves a acusarme de algo así?". Ella se enojó y se fue.

Natalia entró al dormitorio y recibió una llamada telefónica. David la siguió y pudo escuchar lo que estaba diciendo: “Cariño, te pedí que no me llamaras. Te devolveré la llamada tan pronto como pueda".

David sabía lo que tenía que hacer. Si la confrontaba una vez más, ella lo negaría como lo había hecho antes. Así que al día siguiente decidió seguirla y ver todo con sus propios ojos. Pero nunca imaginó lo que descubriría.

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Mientras seguía a su esposa, la vio meterse a una calle estrecha. Aparcó el auto y la vio entrar en un edificio antiguo que le resultaba familiar. "Creo que he estado aquí antes", pensó, pero no estaba seguro.

David llamó a la puerta y, para su sorpresa, un rostro familiar abrió la puerta.

"¿Tú? Pero vives en otra ciudad..."

Era la madre de Natalia.

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La mujer no supo qué decir. David seguía preguntándole: “¿Qué estás haciendo aquí? ¿Por qué mi esposa no me dijo que estabas en la ciudad?”.

"Bueno, David", dijo finalmente la mujer, "no me corresponde a mí decirte eso".

El hombre se enojó y quiso entrar a la casa: "¿Dónde está Natalia? Quiero hablar con ella".

"Espera aquí, la llamaré".

“No, ya he tenido suficiente de esperar”. David entró en la casa, furioso. Pero lo que vio dentro lo sorprendió aún más. "¡¿Qué está pasando aquí?!".

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David no podía creer lo que veía. Natalia estaba sentada en el suelo con una niña de 5 años mirando televisión. Sabía que no podía ocultarlo más y que debía decirle la verdad. Sin embargo, tenía miedo de perder a su marido por su mentira...

"Está bien, te lo contaré todo", le dijo Natalia a David.

"Creo que me debes una explicación".

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"Tenía miedo de que no te casaras conmigo si te enterabas de mi hija… Dios, tenía tanto miedo de perderte. Entonces mi mamá se ofreció a acogerla".

David no pudo decir una palabra. Estaba en shock.

"Necesito tomar un poco de aire fresco", dijo y salió de la casa.

Mientras caminaba por la calle, su mente imaginaba mil escenarios. "Ella tenía un hijo y yo no sabía nada al respecto... ¿Cómo pudo hacerme eso?".

David estaba perdido. Necesitaba un tiempo a solas para digerir todo lo que estaba sucediendo. Así que le envió un mensaje de texto a Natalia y le pidió que se quedara con su madre esa noche. "Necesito consultarlo con la almohada", pensó.

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Al día siguiente volvió a la casa para hablar con Natalia. "Mira, no tienes que esconderme nada. Especialmente algo tan serio como tener una hija. Para ser honesto, más que sorprendido, estoy dolido". El hombre continuó: “Pero entiendo tus razones. ¡De ahora en adelante, quiero que seas honesta conmigo, pase lo que pase!".

Natalia lo miró con lágrimas en los ojos. "¡Claro, cariño! ¡Ya no hay secretos!".

"Tengo una propuesta."

"¡Sí, dime!".

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“¿Estás lista para mudarte a una nueva casa? Tú, tu mamá y yo podríamos vivir juntos". David miró a la niña de 5 años y dijo: "Tú también eres bienvenida en nuestro nuevo hogar, cariño".

La niña sonrió tímidamente cuando David y Natalia la abrazaron. "¡Dios mío, no puedo creer esto, David! Suena como un sueño hecho realidad... ¡Te amo!".

"¡Yo también te amo, Nat!".

A partir de entonces, nunca se guardaron ningún secreto el uno del otro y solo ha habido amor y entendimiento mutuo entre ellos.

¿Qué podemos aprender de esta historia?

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Acepta a las personas como son. David se enojó al principio, pero entendió que Natalia hizo lo que hizo porque tenía miedo de perderlo, así que la perdonó.

La base de cualquier relación debe ser la transparencia y la honestidad. Las mentiras solo se pueden ocultar durante un tiempo y Natalia tuvo suerte de que David fuese un hombre comprensivo. Estuvieron de acuerdo en ser honestos el uno con el otro y su matrimonio mejoró aún más.

Comparte esta historia con tus amigos. Podría alegrarles el día e inspirarlos.

Este relato está inspirado en la historia de un lector y ha sido escrito por un redactor profesional. Cualquier parecido con nombres o ubicaciones reales es pura coincidencia. Todas las imágenes mostradas son exclusivamente de carácter ilustrativo. Comparte tu historia con nosotros, podría cambiar la vida de alguien. Si deseas compartir tu historia, envíala a info@amomama.com.

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