Paz Padilla llora de felicidad al recibir llamada de su madre en vivo en 'Sálvame'
Paz Padilla rompió a llorar cuando escuchó la voz de su madre al otro lado de la línea en plena transmisión de Sálvame, el martes 3 de diciembre.
Recientemente, el grupo Mediaset confirmó que la periodista y Jesús Vázquez serían los encargados de despedir el año 2019 y presentar las Campanadas 2020.
"¡Paz Padilla y Jesús Vázquez retransmitirán las Campanadas 2019-2020 en Mediaset España!", escribió Telecinco en su mensaje.
Cuando se enteró de la noticia, Padilla acudió a sus redes sociales para agradecer a Mediaset por la oportunidad, escribiendo:
“Gracias a @telecincoes por elegirme para acompañar a @jvazquezoficial en la entrada del 2020, intentaré que paséis una noche única y simpática en el pueblo más bonito de España.”
Pero éste no ha sido el único momento en que la periodista se conmovió. En su más reciente visita al set de Sálvame, Paz recibió una conmovedora llamada de su madre, quien expresó lo orgullosa que se sentía de su hija por el nuevo proyecto para fin de año, causando que Padilla se sumergiera en un mar de lágrimas.
Se trató de una llamada sorpresa que la presentadora no se esperaba, y apenas se dio cuenta de que la voz pertenecía a Lola, su madre, se desmoronó frente a las cámaras:
“Mi niña… que va a dar las uvas. Qué ilusión. No puedo hablar, tengo un nudo en la garganta. Yo le digo que esté tranquila. Este año voy a tomar las uvas con mis niños, con quien pueda. Voy a tomarlas en Telecinco, que es la mía. (…) Estoy muy orgullosa de ti y de todo Telecinco. Pásalo bien, no te vayas a equivocar con los cuartos”, dijo la feliz mujer en tono de broma.
Paz, intentando no romperse, se sinceró con su madre y recordó lo complicado que ha sido este 2019 para ella.
“Mamá, no puedo hablar… Vamos a tomar las uvas en el 2020. Mamá, no me lo esperaba. Este año no ha sido un año fácil para mí, pero qué bonito terminarlo así. Te quiero mami, con locura”, manifestó.
Adicionalmente, la periodista aseveró que iría a “romper moldes” al evento, sin preocuparse por si estaba o no perfecta.