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Fuente: Facebook.com/Urgencias112.2019LC

Sara Bravo, médica de familia de 28 años, víctima del coronavirus

Valeria Garvett
01 abr 2020
09:00
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Tras seguir su sueño de estudiar medicina, y un par de años después de finalizar sus estudios, Sara Bravo López, de 28 años, perdió la vida a causa del COVID-19.

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La médica de familia Sara Bravo López quería seguir su pasión sin importar que, en la práctica, una temida enfermedad pudiera acabar con ella. Siguiendo su juramento, la chica de Castilla-La Mancha empezó a trabajar en el centro de salud de Mota del Cuervo, luego de dejar su puesto anterior, en el que hacía suplencias.

"Era una chica dulce y trabajaba con mucha ilusión y mucha entrega", aseguraron fuentes del propio centro médico a El Español.

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Sara, quien sufría de asma y un problema crónico en las rodillas, tenía un poco más de un mes ejerciendo en el mencionado centro de salud cuando se contagió con el nuevo coronavirus que el mundo entero enfrenta desde hace semanas.

Debido a su condición respiratoria preexistente, Bravo López prácticamente era una paciente de alto riesgo, cosa que no la alejó de hacer lo que más quería: ayudar a la gente.

Fue internada en el Hospital La Mancha Centro, en el que eventualmente falleció. Según José Carlos, pariente de Sara, ella logró despedirse de su madre por vía telefónica antes de ser entubada.

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“Lo más doloroso es que no pudimos viajar al hospital a despedirnos de Sara porque no nos dejaron por el confinamiento. Sólo durante los últimos días ella hablaba telefónicamente con su madre, su tía y primos. Y, antes de que la entubasen, Sara se despidió de su madre", relató el familiar de la chica.

La médica se vio obligada a atender dos casos de coronavirus, momento en el que terminó contagiándose, sin mencionar que “en realidad no tenía los medios para protegerse y trabajar", según reveló José Carlos al medio.

Desafortunadamente, lo que Sara creyó ser la enfermedad “no tan desarrollada”, no tardó en volverse una pesadilla. El personal del Hospital La Mancha Centro optó por dejarla hospitalizada, donde gradualmente empeoró hasta su muerte.

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"El sábado a las 17:00 llamó un médico y dijo que Sara estaba muy afectada del corazón y que la próxima llamada sería para decirle que había fallecido", y así sucedió horas después, recordó José Carlos, quien también criticó la falta de tacto que el personal tuvo, a su parecer.

Esta médica de familia a la que “le daba lo mismo hacer una guardia de tres horas que diez", siempre será recordada por su familia e incluso por la comunidad de su madre que siempre visitaba (Santa Cristina de la Polvorosa, en Zamora), donde el Ayuntamiento amaneció con las banderas a media asta en su honor, el lunes pasado.

Este otro caso fatal de una madre embarazada infectada que perdió la vida al igual que su bebé estremeció a España entera.

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