Héctor Suárez Gomíz despide a su papá con desgarrador mensaje: 'Lo que más extraño es tu olor'

Guadalupe Campos
03 jun 2020
15:41
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El actor Héctor Suárez Hernández falleció este martes 2 de junio a la edad de 81 años. Su hijo lo despidió con una desgarradora carta en Instagram.

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Tras cinco años de luchar contra un cáncer de vejiga y de pasar numerosas veces por el quirófano, el comediante mexicano Héctor Suárez falleció a los 81 años de edad. Su hijo, que también se llama Héctor y es actor, publicó una emotiva carta a su padre.

Horas antes, Héctor Suárez Gomís, hijo del fallecido, había publicado en sus redes sociales una carta firmada por toda la familia. Allí se daba a conocer la triste noticia, y se pedía a amistades y medios de comunicación que respetaran los tiempos de duelo de la familia.

Héctor Suárez Gomís con su padre en 2014. | Foto: Getty Images

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En su publicación, el hijo del comediante fallecido reflexiona sobre la ausencia y el recuerdo, con cariño y con una profunda pena. Son palabras desgarradoras que acompañan la tierna imagen de padre e hijo.

"Esta será la primera de muchas cartas mías que ya no vas a leer", escribió. "Estoy totalmente roto y me invade un gran dolor."

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En la foto, el hijo besa al padre en la mejilla. El actor ahora difunto sonreía mirando a cámara, con un micrófono en la mano.

"Han pasado apenas unas horas y de momento, lo que más extraño; es tu olor", revela la carta. "De niño cuando me abrazabas, tu olor se me quedaba impregnado durante horas."

Los recuerdos de la infancia se suceden: los abrazos recibidos, las bienvenidas y las despedidas, la sensación de protección del abrigo de un padre siempre presente y cariñoso. Tras eso, llega el recuerdo de los momentos más difíciles. Cinco años atrás, con un diagnóstico muy preocupante, el actor, que por entonces tenía 76 años, entró por primera vez al quirófano por su enfermedad.

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Héctor Suárez Hernández en 2019. | Foto: Getty Images

Su hijo confiesa que ya entonces tenía terror de no volver a verlo: "me invadió un miedo terrible", le dice a su padre fallecido, "porque existía la posibilidad de no volver a verte". Cuenta que lo abrazó fuertemente para quedarse con el recuerdo de su olor, de llegar a perderlo. 

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"En total fueron 15 operaciones y en las 15, hice exactamente lo mismo: antes de que te llevaran al quirófano, te daba un beso, te abrazaba y respiraba muy profundo para quedarme con tu olor... y hoy que me despedí de ti para siempre; lo hice por última vez", escribe, desgarrado.

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Tras esto, recorre los muchos aspectos de su vida y de la de su familia que tendrá que resolver y recomponer. Nietos que ya no jugarán con el abuelo, planes que ya nunca se realizarán, la angustia por el mañana en un mundo en el que hay que procesar la ausencia y seguir cuando no se sabe cómo. 

"¿Qué se hace cuando tu héroe ha dejado de existir? ¿Qué voy a hacer mañana cuando quiera mandarte un mensaje escrito o uno de voz?", se pregunta. "¿Cómo le explico a Pablo que ya no va a volver a ver a jugar con su abuelo? ¿Qué va a hacer Ximena con ese encargo que ya nunca te podrá dar?".

“Así será de ahora en adelante, voy a platicar contigo y me vas a responder en mi mente”, se consuela. La vida cotidiana ya nunca volverá a ser la misma para esta familia. Pero quienes nos dejan nunca nos abandonan del todo, siguen ahí en espíritu y en recuerdo, y Héctor lo sabe muy bien.

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