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Fuente: Shutterstock.com

Chiste del día: Dos perros y un gato mueren y tienen su entrevista con Dios para entrar al cielo

Alejandra Quintero
08 jun 2020
09:00
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La risa es medicina para el alma sobre todo en tiempos difíciles. Hoy, por ejemplo, traemos una divertida historia sobre mascotas para alivianar tu estadía en casa.

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Nadie sabe que hay después de la muerte, pero parece que estos animales sí que lo han experimentado y su historia es hilarante.

Dos perros y un gato mueren y se van al cielo. Una vez allí son llevados ante Dios,quien los entrevista para determinar cuál será su destino. Entonces, el ser supremo le pregunta al primer perro: "¿Qué hiciste cuando estabas vivo en la tierra?".

Un perro y un gato descansan juntos con los ojos cerrados. | Foto: Pixabay

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El animal se apresura a responder: "Durante 15 años fui un perro guía para una persona ciega. Me mataron protegiéndolo de ser atropellado por un taxi".

"¡Muy bien!", dijo Dios. "Te sentarás a mi lado izquierdo".

Dios dirige su atención al segundo perro y le dirige la misma pregunta acerca de su labor en la tierra cuando estaba vivo. El can responde: "Fui un perro policía durante 12 años. Me dispararon y me mataron tratando de someter a un ladrón de bancos armado".

Representación de las puertas del cielo. | Foto: Shutterstock

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Dios sonríe y asiente: "¡Muy bien!. Te sentarás a mi lado derecho".

Después de interrogar a los dos perros y asignarles un lugar en el cielo, Dios vuelca su mirada al gato y comienza a preguntar: "¿Qué hiciste?". De inmediato, el gato no dudó en interrumpir para decir: "Estás en mi silla".

Bueno y es que los animales no dejan de sorprendernos y protagonizar algunas escenas realmente graciosas. Por eso aquí va otro chiste relacionado con una mascota que habla.

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Un hombre entra a un bar con su perro y le dice al cantinero: “Este es un perro que habla. Si este perro puede responder a sus preguntas, ¿podemos tomar bebidas gratis?”.

El camarero necesitaba corroborar la información de su cliente, así que procedió a hacer algunas preguntas al animal de compañía, autorizado por su dueño, quien parecía muy convencido.

El cantinero miró al perro y le preguntó: "¿Cómo se llama la parte superior de la casa?". El perro respondió: "¡Techo!". Luego, el empleado del bar preguntó: "¿Cómo se siente la corteza de los árboles?". "¡Áspero!", dijo el can.

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El barman, casi convencido, hizo una última pregunta: "¿Cómo se llama mi novia?" y el perro se apresuró a decir: "¡Piedad!".

Claramente molesto, el cantinero le dice al hombre que ya es suficiente, que su perro no puede hablar y ambos deben abandonar el lugar. Una vez afuera del bar, el perro mira tristemente a su dueño y le dice: "¿Debería haber dicho Stacey?".

En una nota relacionada podrás divertirte con la hilarante historia de un taxista y un sacerdote que van al cielo y hablan con San Pedro, protagonizando un desenlace que nadie esperaba.

Fuente: Reddit, Start at 60.

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