Muere en México la abuela de 93 años que cruzó la frontera de EEUU en silla de ruedas y fue deportada

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Hace unas semanas, la ancianita se convirtió en noticia cuando un fotógrafo la capturó en medio de la peligrosa travesía. Viajaba con su nieta y bisnietas.

Autoridades americanas han manifestado su preocupación por la gran cantidad de inmigrantes que intentan a toda costa ingresar a Estados Unidos. A través de la frontera mexicana, estas personas intentan conseguir un mejor futuro.

Los últimos días de abril, el caso de una nonagenaria en silla de ruedas que cruzó el río Bravo se hizo viral. La hondureña soñaba con ver nuevamente a una de sus nietas, que se encontraba en EEUU. Pero murió sin cumplir su sueño.

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El fotógrafo corresponsal de Getty Images, John Moore, fue quien documentó la travesía de la abuelita, llamada Trinidad Tábora. Después de atravesar el río en una balsa, la señora ingresó a los Estados Unidos junto a su nieta y bisnietas la madrugada del jueves 29 de abril.

La anciana solo llevaba un gorro y unas medias para protegerse del clima. En las instantáneas, se puede ver cómo varios de los migrantes cargaban a la doña para bajarla de la balsa inflable.

Al pisar suelo estadounidense, desde de Tamaulipas, México, la abuela alzó sus manos en señal de agradecimiento. Las imágenes tomadas por Moore muestran a la nieta arrastrando la silla de ruedas de la migrante hondureña en horas de la noche.

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Estaban preparados para hacer realidad el sueño americano. Sin embargo, aunque la nonagenaria y sus nietas pidieron asilo político, este les fue negado. Lo más lejos que pudieron llegar fue a Roma, Texas. Posteriormente, regresaron a México.

El pasado 18  de mayo, una noticia entristeció a muchos de los lectores que conocieron el caso de la abuelita. A menos de 20 días de la arriesgada travesía, Tábora falleció en el país centroamericano.

Trinidad Tábora es cargada por parientes en el cruce ilegal a Estados Unidos. | Foto: Captura de pantalla de YouTube/Noticias Telemundo

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UN VIAJE PELIGROSO

Desde enero pasado, los números de menores no acompañados detenidos en la frontera han repuntado de 5.689 casos en enero a más de 18.600 para marzo. Sin embargo, son pocas las personas de la tercera edad que se aventuran a experimentar el sueño americano.

Según una reseña de Univisión, los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza detuvieron a más de 172.000 migrantes en marzo pasado. Los dos meses anteriores se habían reportado alrededor de 31.500 detenciones.

Las cifras de secuestros se han convertido en una seria preocupación, tanto para los viajeros como para las autoridades. Lamentablemente, los migrantes también se exponen a ser extorsionados e incluso asesinados por los peligrosos carteles locales.

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Sin importar la incesante vigilancia en helicópteros por parte de la Guardia Nacional de EE. UU. en la zona fronteriza de Roma, Texas, los indocumentados siguen cruzando la frontera. Una vez en suelo estadounidense, los militares guían a los inmigrantes hasta el campamento de control para procesarlos.

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Los primeros días de abril, el caso de un pequeño que perdió al grupo de personas con el que cruzaba la frontera estremeció las redes sociales. El pequeño nicaragüense de 10 años de edad lloraba porque se había quedado dormido y fue dejado por las 184 con las que viajaban.

El menor manifestó a un oficial de la Patrulla Fronteriza que tenía miedo de ser secuestrado. Este no es el primer caso de un migrante menor registrado en la zona de Río Bravo, frontera entre México y Estados Unidos. Aquí están todos los detalles de esta estremecedora noticia.

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