logo
Shutterstock
Shutterstock

Policía saluda diariamente a niña en la ventana, y cuando un día ella no aparece pasa por su casa a controlar - Historia del día

Diego Rivera Diaz
25 oct 2021
07:00

Un oficial de policía desarrolló una relación cercana con una niña que siempre veía junto a la ventana mientras patrullaba, pero un día, ella ya no estaba allí.

Publicidad

Benito Morán era uno de los oficiales de policía que debían mantener la paz en el humilde barrio pobre de Santa María. A Benito le gustaba mucho su trabajo. Para él, llevar la placa era un honor.

Era descendiente de generaciones de policías. La carrera de su padre había sido brillante, pero a Benito nunca le impresionó. Sabía que su padre había subido de rango así de rápido porque era un policía corrupto.

Oificla de policía siendo promovido por superiores. | Foto: Shutterstock

Oificla de policía siendo promovido por superiores. | Foto: Shutterstock

Publicidad

Su padre eventualmente fue asesinado por un criminal común como parte de una venganza por sus negocios sucios. Y Benito no derramó ni una lágrima. El destino de su padre le había demostrado que siempre tuvo razón: es mejor ser honrado.

En eso estaba pensando cuando se acercó su compañero. Ramón Juárez, y le ofreció un trato sucio. "Oye, Benito, amigo mío. ¡Qué colorido que estás el día de hoy!", le dijo Ramón.

Benito solía usar ropa con colores vivos, porque le gustaba como se veían. Y a Ramón le encantaba hacer bromas al respecto cada día.

Publicidad

"Hola Ramón", gruñó Benito. "¿No es demasiado temprano para que empieces con tus jueguitos?".

"Oye, amigo, quería hablar un poco contigo. Es sobre el desastre de investigación que tenemos abierta ahorita, la del líder de aquella pandilla", dijo Ramón.

Eso llamó la atención de Benito. Él y Ramón estaban tratando de poner tras las rejas a un jefe criminal que parecía tener mucha influencia en el sistema judicial.

Agentes de policía conversando en estación. | Foto: Shutterstock

Agentes de policía conversando en estación. | Foto: Shutterstock

Publicidad

"¿Qué pasa con eso?", preguntó Benito. "¿Hay alguna nueva pista?"

"No, de eso te quería hablar. Falta muchísima investigación para avanzar ese caso. Pero la gente de la pandilla está ofreciendo dinero para que le echemos la culpa a alguien más", susurró Ramón discretamente.

Benito se quedó mirando fijamente a Ramón. No podía creer lo que le estaba diciendo. ¿Realmente estaba dispuesto a dejar libre a un criminal? ¿Acusar a un inocente?

"Ramón, ese hombre tiene que enfrentar las consecuencias de sus acciones. No podemos dejar monstruos como él libres. Él atacó a una jovencita. ¿Y si hubiese sido tu hija?", dijo Benito.

Publicidad

"Hago esto por mi familia, Benito. No te pido que cometas un crimen. Solo que dejes de investigar. Por mucho dinero, o quizás incluso un ascenso. Sé que a tu papá le funcionó", dijo Ramón.

Benito se puso furioso, pero ocultó sus emociones. Le dijo a Ramón que no estaba interesado y siguió investigando. Pero el jefe criminal logró manipular al capitán de la estación, que ordenó suspender la investigación y trasladó a Benito a otra jurisdicción.

Agentes de policía junto a patrullero. | Foto: Getty Images

Agentes de policía junto a patrullero. | Foto: Getty Images

Publicidad

Era una tierra de nadie con menos de 1.000 habitantes, y el 10% de la población era indigente. Los jefes de policía le decían "el gueto", porque era la zona más pobre de la región.

"Ramón te dijo lo que tenías que hacer, pero tú dijiste que no. Ahora los jefes están molestos contigo y no puedo cubrirte más. Solo puedo enviarte lejos por un rato. Ve y cálmate en el gueto", dijo el capitán al darle la noticia.

Benito entendió que era un castigo por investigar a quien no debía. Decidió simplemente enfocarse en su trabajo. Mientras estaba en "el gueto", vivió en la barraca de la comisaría. Patrullaba las calles a diario.

Publicidad

La vida allí era diferente. Las calles a menudo estaban muy tranquilas. Era una parte tan pobre de la ciudad que simplemente nada pasaba. Nadie tenía nada que valiera la pena robar, y todos se conocían.

Para Benito, la parte favorita de su ruta era ver a una adorable niña pecosa de 13 años. Era idéntica a la hija que Benito siempre imaginó tener algún día.

La primera vez que se topó con la niña, estaba a punto de ser arrestada por intentar robar víveres. "¿Sabe el tamaño del embrollo en el que está metida, jovencita?", le preguntó Benito mientras esperaban a su madre.

Oficial de policía y joven. | Foto: Shutterstock

Oficial de policía y joven. | Foto: Shutterstock

Publicidad

"No, pero estoy segura de que usted me lo va a explicar", dijo en un tono desafiante la chica, mientras intentaba ocultar las lágrimas que colmaban sus ojos.

"Pues está equivocada, señorita, porque aún no tiene 18 años. Así que esperaré a que llegue su madre, y dejaré que ella se encargue de eso. Pero quiero saber por qué hizo lo que hizo", dijo Benito.

La joven pareció relajarse ante la sinceridad de Benito. Le contó que a su madre le costaba mucho criarlos a ella y a sus hermanos, y que había robado los alimentos para tratar de ayudar.

Su historia llegó al corazón de Benito. Cuando llegó la madre de la niña, él mismo las llevó a casa, y en el camino pasó por una tienda de víveres y les compró un poco de todo.

Publicidad

Benito siguió visitando a la familia regularmente. La niña, Penélope Salguero, comenzó a verlo como una figura paterna. Se sentaba en la ventana, esperando a que pasara patrullando para saludarlo con una sonrisa.

Niña pecosa saludando a través de ventana. | Foto: Shutterstock

Niña pecosa saludando a través de ventana. | Foto: Shutterstock

Publicidad

Cuando quería charlar, salía a reunirse con Benito, hablaban un rato y ella se sentía mejor. Poco a poco, Benito fue aprendiendo más sobre su familia disfuncional, o sobre los chicos que le gustaban.

Una tarde, Benito pasó por casa de Penélope y se extrañó al no verla en la ventana. Pudo haber seguido su ruta, pero sintió que algo no andaba bien. Decidió tocar el timbre de la casa y ver si todo estaba en orden.

Al acercarse a la puerta, oyó un llanto, e inmediatamente se puso en alerta. Parecía tratarse de los hermanos de Penélope. Benito intentó entrar, pero la puerta estaba cerrada.

Tras derribar la puerta, encontró a Penélope. Yacía inconsciente en el suelo, entre sus dos hermanos, que estaban llorando. La niña apenas respiraba. Benito la tomó en sus brazos y rápidamente la llevó al hospital.

Publicidad

"La chica que trajo estaba gravemente desnutrida, señor. ¿Tiene alguna relación con ella?", preguntó el doctor. "Soy amigo de la familia. La encontré desmayada", respondió Benito.

"Necesita comer mucha comida y descansar lo suficiente", indicó el galeno.

Niña en cama de hospital. | Foto: Shutterstock

Niña en cama de hospital. | Foto: Shutterstock

Publicidad

Después del incidente, Benito empezó a llevar comida a la pequeña y a su familia cada semana. Además, se dedicó a darle consejos a Penélope, especialmente sobre la importancia de ser honesto, no darse por vencido, y ser fuerte.

Tres meses más tarde, Benito recuperó su puesto de detective en la ciudad. La niña y su familia también se mudaron a otra ciudad. Benito trató de rastrearlos, pero no tenía suficientes detalles, y nunca logró dar con su paradero.

Pasaron 15 años. Benito se había retirado ya de la fuerza, pero un día, lo llamaron desde la comisaría. Varios veteranos iban a asistir a la inducción de cadetes recién graduados de la academia. Decidió ir y echarle un ojo a los nuevos.

Publicidad

Benito quedó gratamente sorprendido al reconocer a Penélope entre los nuevos oficiales. Ella le contó que su familia se había mudado luego de que su madre recibiera una herencia.

Fue suficiente dinero como para comenzar una nueva vida. La madre de Penélope se aseguró de darles las mejores oportunidades y garantizar su ingreso a buenas escuelas y universidades.

Campus universitario. | Foto: Unsplash

Campus universitario. | Foto: Unsplash

Publicidad

Penélope siempre recordó el rol que tuvo Benito en su vida, y quiso ayudar a otras personas como él la había ayudado a ella y a su familia. Por eso se esforzó por convertirse en oficial de policía igual que él.

"Nunca pude darte las gracias", dijo Penélope tras explicarle todo.

"¿Gracias por qué?", preguntó, todavía sacudido por la impresión de volverla a ver, y con una enorme sonrisa en el rostro.

"Por ser mi padre cuando las cosas fueron demasiado duras para mi madre sola, y por darme buenos consejos. Me hiciste anhelar una vida mejor. Ahora, como policía, puedo darle a otros la oportunidad de encontrar una vida mejor también".

Publicidad

Benito no podría haber estado más orgulloso de ella. Él nunca se casó ni tuvo hijos, porque nunca había tenido tiempo para nada más que su trabajo. Pero gracias a Penélope, pudo sentir que había criado a una hija, y que lo había hecho bastante bien.

Hombre mayor limpiando sus lágrimas. | Foto: Shutterstock

Hombre mayor limpiando sus lágrimas. | Foto: Shutterstock

Publicidad

¿Qué aprendimos de esta historia?

No permitas que otros te desvíen de tus convicciones. El compañero de Benito quiso inducirlo a la corrupción, pero él se negó. Lo hizo sabiendo que probablemente habría consecuencias, pero se mantuvo firme y aceptó el castigo con su dignidad intacta.

Sé amable; no cuesta nada. Benito fue amable con Penélope y su familia, y sus esfuerzos fueron cruciales para mantener viva a la niña y que creciera para ser una mujer responsable.

Comparte esta historia con tus amigos. Podría alegrarles el día e inspirarlos.

Este relato está inspirado en la historia de un lector y ha sido escrito por un redactor profesional. Cualquier parecido con nombres o ubicaciones reales es pura coincidencia. Todas las imágenes mostradas son exclusivamente de carácter ilustrativo. Comparte tu historia con nosotros, podría cambiar la vida de alguien. Si deseas compartir tu historia, envíala a info@amomama.com.

Publicidad
info
¡Por favor, ingresa tu correo electrónico para que podamos compartir contigo nuestras mejores historias!
Al suscribirse, usted acepta nuestra Política de Privacidad
Publicidad
Publicaciones similares

Chica rica se burla de mesero pobre hasta que un día él le salva la vida a su padre - Historia del día

24 de marzo de 2022

Dueño de restaurante finge ser indigente tras ver a mesera llevándose las sobras - Historia del día

19 de abril de 2022

Millonario echa al prometido pobre de su hija: se encuentran accidentalmente años después - Historia del día

18 de marzo de 2022

Pobre anciano vive en auto abandonado y colecciona muñecas rotas: un día se le acerca una niña - Historia del día

13 de abril de 2022

Niño ayuda a pobre anciana con sus compras: su mamá recibe casa de $265.000 como recompensa días después - Historia del día

16 de mayo de 2022

Antes de bajar del avión, piloto nota que el último pasajero a bordo es idéntico a él - Historia del día

12 de abril de 2022

Hombre visita a su madre viuda después de 3 años: halla un desastre y oye a hombre toser en otro cuarto - Historia del día

11 de abril de 2022

Abuela oye a su nieto burlarse de niño que vive en una camioneta y usa ropa vieja - Historia del día

17 de mayo de 2022

Mujer ve foto de una mujer sin hogar que es idéntica a ella y decide contactarla - Historia del día

30 de enero de 2022

Indigente halla billetera en las escaleras del metro y se convierte en millonario 1 año después - Historia del día

28 de marzo de 2022

Mamá sigue a hija adolescente que tomó todo el dinero que había ahorrado y salió de noche - Historia del día

15 de febrero de 2022

Dueño de cafetería finge no tener hogar para poner a prueba a sus amigos: todos lo ignoraron excepto un hombre pobre - Historia del día

03 de marzo de 2022

Mujer sin hogar ve que un hombre mete a niña llorosa en un auto: su pedido de ayuda cae en oídos sordos - Historia del día

01 de mayo de 2022

Chica pobre vende reliquia familiar para cirugía de abuela: la ve en la puerta de su casa días después - Historia del día

11 de marzo de 2022

logo

AmoMama crea contenido interesante y útil para mujeres. En Amomama recogemos y contamos historias de gente de todo el mundo.

Creemos firmemente que la historia de cada ser humano es muy importante y ofrece a nuestra comunidad una oportunidad para que ninguna mujer se sienta sola en sus sueños, creencias y sentimientos. Nuestro contenido toca los corazones y no deja indiferente a nadie.

InstagramFacebookYoutube
© 2023 AmoMama Media Limited