Mujer adopta a una huérfana que es la copia de su hija fallecida - Historia del día

Compartir
FacebookTwitterLinkedInEmail

Una mujer comenzó a trabajar como voluntaria en el orfanato local tras la muerte de su hija. Allí vio a una niña que se parecía mucho a su pequeña. Le dijo a su esposo y decidieron adoptarla. Pero luego su suegra la conoció y les dijo la desgarradora verdad.

Publicidad

Andrés conoció a Liliana mientras asistía a la Universidad de Santiago de Chile, pero era originario de Valparaíso. Cuando se graduaron, él le propuso matrimonio.

También le pidió que se mudara con él a su ciudad natal. Ella aceptó y se establecieron allí.  La madre de Andrés, Andrea Barbero, quedó encantada cuando se acercaron a ella.

Una niña en medio de una calle sosteniendo un muñeco de felpa. | Foto: Shutterstock

Publicidad

Insistió en que la llamaran Sra. Barbero, aunque nunca se había casado y había criado a su hijo como madre soltera. Pero la mujer mayor se emocionó aún más cuando Liliana anunció su embarazo.

La esposa de su hijo dio a luz a una hermosa niña y la llamó Celeste. Desafortunadamente, el bebé había nacido con una discapacidad congénita y falleció a la edad de dos años.

Liliana apenas pudo levantarse de la cama durante varias semanas, pero agradeció el apoyo de su suegra.

Publicidad

“Mamá, no sé cómo lidiar con este dolor. No sé si Liliana se recuperará. Leí que las parejas que pierden un hijo no duran”, le dijo Andrés a su madre cuando su esposa dormía.

“No, hijo. Estoy aquí. Tengo una idea que ayudará a mi nuera, con suerte. Ustedes se aman. Lograrán superar esto”, prometió la Sra. Barbero.

Unos meses después del fallecimiento de Celeste, Liliana comenzó a trabajar como voluntaria en el orfanato local por sugerencia de su suegra.

“Gracias, Sra. Barbero. Es muy amable por su parte venir a pasar tiempo con los niños”, le dijo la trabajadora social del orfanato.

Publicidad

Una mujer afligida con la mirada hacia abajo. | Foto: Pexels

“Por favor llámame Liliana. La Sra. Barbero es mi suegra. Ella me recomendó que hiciera esto. Al principio estaba un poco indecisa, pero ver a los niños sonreír me ha hecho muy feliz hoy”, le dijo la voluntaria a la trabajadora social.

Publicidad

Pero en ese momento, una pequeña de ocho años se les acercó. “¡Hola! ¿Quiere jugar conmigo?”, preguntó la niña mirando a Liliana, quien de repente se quedó paralizada en su lugar.

Esta niña era la viva imagen de Celeste. No podía creerlo. Luego, la pequeña tiró de su falda y la mujer se descongeló. “¡Hola! Por supuesto que puedo jugar. ¿Cuál es tu nombre?”, preguntó Liliana.

“¡Mi nombre es Esperanza!”, respondió la niña y comenzó a arrastrarla hacia un lugar en el patio de recreo del orfanato. La mujer la siguió feliz. Tenía más edad, pero así habría lucido Celeste cuando fuera más grande, pensó la mujer.

Jugó con la niña toda la tarde y luego se fue. Cuando Andrés llegó a casa, ella le contó todo sobre Esperanza. “Me alegro que la hayas pasado bien, cariño”, dijo el hombre con tristeza, pensando en Celeste.

Publicidad

“Cariño, ¿no me estás escuchando? Esta niña se parece demasiado a Celeste. ¿Cómo es eso posible?”, Insistió Liliana. Andrés no supo qué decir.

Una pareja compartiendo en la intimidad. | Foto: Pexels

Publicidad

“¿Sabes que dicen que todo el mundo tiene un doble en el mundo? Tal vez sea eso”, sugirió. “Pero, de todos modos te ves emocionada”.

“Por favor ven conmigo mañana. La verás por ti mismo. Es increíble”, le suplicó, y Andrés no pudo negarse. Al día siguiente, quedó asombrado por el parecido. Desde entonces, uno o ambos iban a visitar a Esperanza todos los días.

Un día, Liliana le preguntó a la trabajadora social qué había pasado con los padres de la niña. Pero la mujer solo pudo decirle que la madre de la pequeña había muerto al dar a luz.

También le dijo que nadie sabía nada sobre el padre o el resto de la familia. Entonces Liliana solicitó acogerla. Pronto, ella y Andrés estaban llenando el papeleo y luego obtuvieron la aprobación para llevarse a la niña a casa.

Publicidad

Unos días después de que la niña se instalara en su casa, invitaron a la mamá de Andrés a visitarla. Esperaban que se sorprendiera por el parecido, pero la Sra. Barbero comenzó a llorar.

"Mamá, tranquila. Por favor, no llores. Estás asustando a Esperanza", le suplicó el hombre a su madre mientras Liliana llevaba a la niña a su habitación.

Una mujer mayor con rostro angustiado y sus manos sobre sus mejillas. | Foto: Pexels

Publicidad

"Sra. Barbero, ¿está enojada? Juro que no intento reemplazar a Celeste. Ella nunca será olvidada. Pero esta pequeña necesita un buen hogar." Liliana expresó. “No, queridos. No es eso. Es solo que... creo que sé por qué Esperanza se parece tanto a Celeste. Bueno, quiero decir, esta niña es idéntica a Andrés", dijo la mujer mayor entre lágrimas.

“¿Qué está pasando, mamá?”, preguntó el hombre desconcertado. Liliana también tenía curiosidad. “Nunca te había dicho esto y me sentía muy culpable por ello. ¿Pero recuerdas a tu antigua novia, Carolina?" Comenzó la Sra. Barbero.

“Por supuesto”, respondió Andrés y miró a Liliana. “Rompimos cuando me fui a la universidad. Pero ¿qué pasa con ella?”.

Publicidad

“Unos meses después de que te fuiste, ella vino a mi puerta. Me dijo que estaba embarazada de tu bebé. Le dije que no querías tener nada que ver con ella”.

“Tenía mucho miedo de que abandonaras la universidad. Quería que tuvieras una educación”, explicó la Sra. Barbero con vergüenza.

“Mamá...”, Andrés respiró. Liliana se tapó la boca en estado de shock y preocupación. Pero la mujer mayor no había terminado con su historia.

Hombre afligido sentado en la oscuridad. | Foto: Pexels

Publicidad

“Escuché que sus padres la habían echado de la casa. Meses después, vi su nombre en un obituario. Ella había muerto al dar a luz. Estaba muy avergonzada de mí misma”.

“Fui a preguntarles a sus padres sobre el bebé, pero me dijeron que también había muerto. Supongo que mintieron”, dijo la mujer mayor.

“¿Entonces esta niña es en realidad la hermana mayor de Celeste?”, Liliana sollozó. “Y ella ha vivido en ese orfanato todos estos años. Es como si nos hubiera estado esperando. No puedo creer esto”, sollozó Andrés también.

“Por favor, perdóname, hijo. Fui muy tonta”, expresó la Sra. Barbero. Andrés perdonó a su madre rápidamente, aunque deseaba haber estado allí para Carolina.

Publicidad

“Lo hecho, hecho está. Lo importante es que Esperanza está con nosotros ahora. Estoy segura de que con una prueba de paternidad podemos adoptarla rápidamente”, sugirió Liliana.

Todos se secaron las lágrimas y llevaron a la niña a una divertida excursión al parque. La Sra. Barbero la abrazó con fuerza. “Bienvenida a la familia, mi pequeña”, le dijo la mujer mayor a la niña.

Una mujer mayor compartiendo con una adolescente. | Foto: Pexels

Publicidad

La prueba de paternidad confirmó que Esperanza era de hecho la hija de Andrés, y la trabajadora social aceleró el proceso de adopción.

Esperaron algunos años antes de contarle a la pequeña todo lo que había sucedido. Pero ella sabía todo sobre Celeste desde el principio y llegó a amar a su difunta hermana, aunque nunca se habían conocido.

Cuando Esperanza cumplió 16 años, su abuela la llevó a visitar la tumba de su madre, y después la honraban juntas todos los años.

Era la manera que tenía la Sra. Barbero de tratar de enmendar lo que había hecho, y su nieta se alegró de saber que en realidad nunca la habían abandonado.

Publicidad

Liliana se convirtió en la madre que Esperanza nunca había tenido y la niña también formó un vínculo estrecho con su abuela. Su familia se convirtió en lo más importante de su vida.

¿Qué podemos aprender de esta historia?

Enmienda tus errores. La Sra. Barbero se sentía culpable por lo que le había hecho a Carolina, pero al final tuvo que compensarlo.

El destino siempre tiene una sorpresa para ti. Liliana y Andrés habían perdido trágicamente a su hija, pero conocieron a Esperanza, quien les devolvió la luz a sus vidas.

Comparte esta historia con tus amigos. Podría alegrarles el día e inspirarlos.

Publicidad

Este relato está inspirado en la historia de un lector y ha sido escrito por un redactor profesional. Cualquier parecido con nombres o ubicaciones reales es pura coincidencia. Todas las imágenes mostradas son exclusivamente de carácter ilustrativo. Comparte tu historia con nosotros, podría cambiar la vida de alguien. Si deseas compartir tu historia, envíala a info@amomama.com.

Puedes dejar tu mensaje en la sección de comentarios y suscribirte a AmoMama para leer las mejores historias sobre el espectáculo y el mundo en un solo lugar.

Publicidad