logo
Shutterstock
Fuente: Shutterstock

Pobre maestra es despedida de la escuela: horas después una camioneta la recoge y la lleva a un avión privado - Historia del día

Mayra Pérez
15 jul 2022
18:00
Compartir
FacebookFacebookTwitterTwitterLinkedInLinkedInEmailEmail

Una maestra fue despedida de la escuela primaria en la que había trabajado durante décadas sin previo aviso. Devastada, se fue a casa con una caja de sus cosas, y un par de horas después, un chofer la pasó buscando para llevarla a un jet privado.

Publicidad

Sandra Hernández era una maestra de primaria de 64 años. Se ganaba la vida decentemente; ganaba lo suficiente para cubrir sus necesidades básicas y pagar las deudas que quedaron tras la muerte de su esposo.

Ella y su difunto esposo David nunca pudieron tener hijos, por lo que tuvo que pagar todos los préstamos que habían tenido que solicitar, por la larga enfermedad de su esposo, sin ayuda.

Una mujer revusa su computadora portátil. | Foto: Pexels

Una mujer revusa su computadora portátil. | Foto: Pexels

Publicidad

En la escuela, era una maestra muy dedicada y estricta que había logrado ganarse el afecto de sus alumnos, de los padres, y de sus compañeros de trabajo.

En una ocasión, después de un largo día enseñando historia a sus alumnos, Sandra recibió una llamada a la oficina del director. “¿Cómo puedo ayudarlo, señor Jerez?”, preguntó.

El director tenía una expresión muy seria cuando le pidió a Sandra que tomara asiento. “Has estado enseñando en esta escuela durante más de tres décadas”, le dijo.

“No hay una manera fácil de decirte esto, pero en la última reunión de la junta directiva, se decidió que es hora de que te jubiles. Este será tu último día. Ya deberías de haberte jubilado”.

Publicidad

Sandra estaba sorprendida por lo que el señor Jerez estaba diciendo. “¿Me estás despidiendo?”, dijo con tristeza. “Tengo 64 años, pero todavía puedo enseñar. Soy bastante fuerte para mi edad y quiero seguir enseñando. ¡Enseñar es mi vida!”, dijo al borde de las lágrimas.

El señor Jerez negó con la cabeza. “Lo siento mucho. Sé que aún eres fuerte y sé lo apasionada que eres con tu trabajo, pero está fuera de mi control. Es tu momento de comenzar una nueva etapa, y sé que será para bien”, le dijo con una suerte de guiño, que luego recordaría.

Sandra estaba llorando cuando salió de la oficina del director. Trató de suplicar por su trabajo, pero él se negó a escucharla y le pidió que empacara sus cosas de inmediato. Reunió todas sus pertenencias y las metió en una caja.

Publicidad
Un hombre en su oficina frente a su computadora. | Foto: Pexels

Un hombre en su oficina frente a su computadora. | Foto: Pexels

Revisó cada una de sus cosas, cada foto de sus alumnos graduándose, cada trofeo, cada recuerdo que había guardado en sus más de 30 años de enseñanza.

Publicidad

Ese día, Sandra se tomó su tiempo para caminar a casa. Después de todo, llevaba una caja llena de recuerdos que pesaban mucho sobre ella. Lloró mientras caminaba a casa desde la escuela por última vez.

Despedirse de sus alumnos había sido muy triste y sentía que su corazón se había roto. Sin embargo, lo que realmente le angustiaba era que ahora tenía que preocuparse por pagar sus préstamos con su pensión.

Más tarde ese día, Sandra escuchó un golpe en la puerta principal. Abrió y vio a un hombre con traje y una camioneta negra detrás de él.

“Buenas tardes, señora Hernández. Mi nombre es Jorge y estoy aquí en nombre de Miguel Salgado. Dijo que debías recordarlo. Vine a llevarte al aeropuerto”, dijo el hombre.

Publicidad

Sandra sonrió, llevándose las manos a la boca en estado de shock. “Él cumplió su promesa”, exclamó. “Debes darme veinte minutos para empacar. Te acompaño enseguida”, dijo y se apresuró a su habitación.

Tomó dos maletas del estante y las llenó con su ropa y posesiones valiosas. Recorrió todos los rincones de su casa, buscando cosas que valieran la pena llevarse hasta que finalmente estuvo lista para irse.

Una persona guarda algunas cosas en una caja. | Foto: Pexels

Una persona guarda algunas cosas en una caja. | Foto: Pexels

Publicidad

Jorge la llevó a un hangar donde la esperaba un jet privado. “¡Caramba!”, dijo con asombro. “En mis 64 años de vida, esta es la primera vez que veo un jet privado de cerca”.

Lee también: Viuda en duelo descubre que herencia de su esposo es para los vecinos que se mudaron allí días antes de su muerte - Historia del día

El hombre sonrió. Sandra abordó el avión y no pudo evitar expresar lo sorprendida que estaba por su hermoso interior. Le sirvieron comida y bebidas deliciosas y tenía un asiento suave y reclinable para ella sola.

Cuando llegó, Miguel la estaba esperando junto al hangar. Extendió los brazos para que Sandra lo abrazara y eso fue exactamente lo que ella hizo.

Publicidad

“Le dije que cumpliría mi promesa. Han pasado veinte largos años, tenemos mucho de qué hablar. Vamos, vamos a mi restaurante”, dijo, guiándola hacia el auto.

Alguna vez, Miguel había sido el mejor alumno de Sandra. Era un niño huérfano hasta que una buena familia lo había adoptado. Sus compañeros de clase siempre se burlaban de él por eso, y solo ella lo trataba bien.

Un avión en el aire. | Foto: Pexels

Un avión en el aire. | Foto: Pexels

Publicidad

Un día, la familia de Miguel decidió mudarse a otro estado. Esto significó tener que dejar la escuela y a la señora Hernández. Sin embargo, antes de irse, le hizo una promesa:

“Usted es mi única amiga, señora Hernández. Le prometo que un día seré muy rico y la llevaré a vivir conmigo a una hermosa casa junto al mar. ¡Algún día!”.

Habían pasado más de veinte años desde ese día. Durante esos años, Miguel trabajó duro y se convirtió en un exitoso hombre de negocios que era propietario de cadenas de restaurantes en todo el país.

Cuando finalmente tuvo suficiente para invertir en varias propiedades inmobiliarias, cumplió su promesa a Sandra comprándole una casa junto al mar. Luego se puso en contacto con el director de su escuela para idear un plan.

Publicidad

“No fuiste despedida... ¡¿quién te despediría?! ¡Eres la mejor maestra del mundo!”, le reveló Miguel. “Simplemente, quería sorprenderte, así que pedí la ayuda del señor Jerez. Quiero que le enseñes a mis hijos. Solo tú podrás enseñarles lo que necesitan para tener éxito”, le dijo.

Sandra sintió como si hubiera ganado el premio gordo. No solo se estaba reencontrando con una de sus personas favoritas en la tierra, sino que ahora tenía una familia con la que podía pasar el resto de su vida.

Él pagó todas las deudas de Sandra y ella se mudó a la casa de la playa. Disfrutaba a diario de la paz frente al mar, mientras daba clases particulares a los hijos de Miguel todos los días.

Publicidad
Una persona mayor enseña a una niña. | Foto: Pexels

Una persona mayor enseña a una niña. | Foto: Pexels

¿Qué podemos aprender de esta historia?

Nunca debemos olvidar a aquellos que ayudaron en nuestra formación. Miguel nunca se olvidó de la señora Hernández, quien tuvo un impacto significativo en su vida, y llegado el momento, la buscó para cumplir su promesa de niño.

Publicidad

Nunca es demasiado tarde para empezar de nuevo. Sandra pensó que el resto de su vida tendría dificultades económicas después de perder su trabajo y tener préstamos que pagar. Pero todo era parte de la sorpresa de su antiguo alumno, quien quería ofrecerle una nueva vida.

Comparte esta historia con tus amigos. Podría alegrarles el día e inspirarlos.

Te puede interesar: Hombre que no ha visto a su novia de la escuela en 55 años la saca de un hogar de ancianos - Historia del día

Este relato está inspirado en la vida cotidiana de nuestros lectores y ha sido escrito por un redactor profesional. Cualquier parecido con nombres o ubicaciones reales es pura coincidencia. Todas las imágenes mostradas son exclusivamente de carácter ilustrativo. Comparte tu historia con nosotros, podría cambiar la vida de alguien. Si deseas compartir tu historia, envíala a info@amomama.com.

Publicidad
info
¡Por favor, ingresa tu correo electrónico para que podamos compartir contigo nuestras mejores historias!
Al suscribirse, usted acepta nuestra Política de Privacidad
Publicaciones similares

Mujer a quien le quedan 10 meses de vida va a casa de su ex a confesarle su amor: otra mujer le abre la puerta - Historia del día

11 de junio de 2022

Chica se niega a ir al baile de graduación por el bullying de sus compañeros hasta que la maestra le da una caja - Historia del día

22 de junio de 2022

Hombre deja a su exesposa sin nada: 5 años después ella lo encuentra durmiendo en el baúl de su auto - Historia del día

16 de junio de 2022

Anciana solitaria ve la puerta del sótano abierta: solo su difunto esposo tenía la llave - Historia del día

05 de abril de 2022