5 cosas que te harán la mejor madrina

Te pidieron que fueras la madrina del bebé de tu querido amigo. Cuando te preguntaron por primera vez, te sentiste sorprendida y un poco ansiosa. Pero, sin duda, ¡estabas feliz y honrada!

Debido a que las iglesias tienen diferentes pautas sobre quién puede o no ser un padrino o madrina, realizaste una investigación por tu parte y luego te contactaste personalmente con la iglesia para verificar. Todo estaba bien, y dijiste que sí a los padres.

¡La ceremonia fue significativa! Y la recepción fue memorable.

A los padres de tu ahijada/o les encantaron los "regalos de Madrina" perfectos que le diste. Algo para su futuro y algo para el ahora. Un peluche o ropita, que al niño le encantará usar cada vez que pueda.

Luego te das cuenta, de que ser la madrina de un bebé es fácil, pero como todas las Madrinas, lo serás durante toda tu vida.

¿Qué se supone que debes hacer por ella/él en los próximos treinta años o más? Diferentes incógnitas comienzan a llenar tu mente sobre cuál es tu rol en su vida y si puedes hacerlo bien. ¿En qué te has metido?

Según Manners Mentor, este importante rol toma amor, disponibilidad, intencionalidad.

Mantén esos tres rasgos presentes cuando trates a tu ahijado a medida que crezca y serás una madrina fantástica, una bendición y un modelo para ella/él a lo largo de su vida

Sigue leyendo las cinco mejores formas de ser una buena madrina.

Imagen tomada de:  Shutterstock

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1. Sé la "tía" divertida:

Especialmente cuando los ahijados son jóvenes, disfruta ser su "tía" indulgente y cariñosa. No estoy sugiriendo que lo llenes de juguetes, viajes a parques temáticos y galones de helado. La vinculación es lo más importante. Y, con los niños, la diversión es la forma más rápida de llegar a su corazón. Combina la diversión con toda tu atención y tendrás la base perfecta para construir una vida de confianza y respeto.

2. Haz del tiempo juntos una prioridad:

Si vives cerca, organiza fechas en las que hagan algo especial juntos. Una tarde en el parque, un viaje al centro de ciencias o al zoológico, y una película clasificada G, seguida de un almuerzo relajado. Algo divertido y económico.

Mantener una conexión cercana es vital para ser una buena madrina. Cuando tus ahijados son jóvenes, su tiempo juntos prepara el escenario para pasar de ser una tía cariñosa, a la confidente y asesora de confianza respetada que querrás ser en su adolescencia y en su vida adulta.

Imagen tomada de:  Shutterstock

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3. Mantente conectado incluso si kilómetros los separan:

Si no vives cerca, conéctate con ellos a través de la internet. Cuando tus ahijados estén en su adolescencia, envíales mensajes privados en Facebook, o un mensaje de texto semanalmente, un video, lo que sea que los mantenga unidos y divirtiéndose.

4. Las tarjetas y los regalos son parte de la conexión con los ahijados:

Recuerde fechas importantes y sus cumpleaños con tarjetas u otros detalles. Asegúrate de incluir una carta. Si todavía son jóvenes, no apreciarán por completo tus escritos, pero mamá los guardará para que cuando sean mayores, entiendan que siempre estuviste allí.

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5. Mantener a Dios en su relación.

Los padrinos/madrinas son ejemplos espirituales para sus ahijados de cómo relacionarse, orar, confiar, apoyarse, amar y honrar a Dios. Si bien esta tarea es ante todo de los padres, como madrina, también estás allí para ser un ejemplo viviente.

Si no eres alguien religioso, igual enséñales sobre el bien y el mal, que siempre te lo agradecerán.