Padre comparte orgullosamente fotos de su hija de 8 años, que mató a su primer venado

Muchos la consideran un deporte y otros, también numerosos, la califican como una actividad cruel y despiadada.

Por esto, las fotos de la iniciación de esta niña en la cacería causan desagrado y admiración al mismo tiempo. El perdedor, como siempre, fue el animalito.  

Johny Yulie, de Nueva Zelanda, se mostró muy orgulloso cuando compartió por las redes sociales algunas fotografías de Chloe, su hija de 8 años, minutos después de cazar su primer ciervo con un disparo directo al corazón.

Otros aficionados al sangriento pasatiempo los felicitaron, pero las imágenes también generaron un gran rechazo entre personas sensibles y defensores de los animales.  

Según contó el portal digital Te Importa, el venado fue despedazado por la propia niña con la finalidad de sacarle el corazón para comérselo.

Agregó el sitio web que aunque las impactantes imágenes fueron publicadas en la cuenta de Instagram de Yulie hace más de un año, muestran una realidad cuestionada por muchos pero aplaudida por los cazadores y amigos de Johny en las redes sociales.

En las fotografías, Chloe posa sonriente junto al animal muerto y aparece cubierta con la sangre del animal tras arrancarle el corazón.

“Disparo directo al corazón. Buen tiro nuevamente para Chloe", comentó Yulie en su post y agregó:

“Soy un padre orgulloso. Miren a mi pequeña princesa Chloe con su primer ciervo. Le disparó desde un arbusto en la granja de unos amigos usando mi hombro para posar el arma. Luego probó un pedazo de su cálido y tierno corazón. ¡Así se hace Chloe!".

Para esta pequeña el dramático momento expresado en las imágenes es una caza más, ya que su padre se ha dedicado a la instruirla en esta actividad desde que tenía 8 meses de edad, refirió la página de noticias.

Y señaló que a pesar de que las imágenes fueron presuntamente eliminadas por la carga de violencia gráfica, su padre incluyó otras donde aparece su hija haciendo actividades relacionadas con la cacería.

Desde muy temprana edad, Chloe y sus cuatro hermanos han crecido en un hogar donde la caza no solo es percibida como un deporte, sino como la pasión que los une.

El problema es que así las armas comienzan a formar parte de la vida de los niños desde muy pequeños, quienes llegan a percibirlas como algo normal.

De esta manera el encanto por las armas y la caza es traspasado de generación en generación, desconociendo el respeto por la naturaleza y los animales.

Frank Ascione, del departamento de Psicología de la Universidad de Utah de los Estados Unidos, expresó que el abuso de los animales y la violencia interpersonal tienen semejanzas.

Para ambos, las víctimas son criaturas vivas, tienen la capacidad para el dolor y la muerte como consecuencia de las lesiones.