Fotografía demuestra que bebé pulpo ya es un asesino eficaz
El pulpo Dumbo puede tragarse completa a su presa. Su dieta incluye crustáceos y gusanos.
En el mundo animal hay especies tan raras que son desconcidas para el público en general. Uno de los ecosistemas más diversos y misteriosos es el marino, bajo el agua la vida tiene reglas que los de la superficie tal vez nunca entendamos.
De los animales más curiosos que se encuentran en las profundidades acuáticas son los cefalópodos, que de acuerdo a Gizmodo, son una clase de moluscos a los que pertenecen los pulpos, calamares y sepias.
De esta familia se desprende una de las criaturas más adorables del mundo marino, el pulpo Dumbo.
DE LEJOS SE VE MÁS BONITO
Este hermoso pulpito recibe este nombre porque sus aletas tienen forma de elefante. Sin embargo, a pesar de que su apariencia es increíblemente tierna, su naturaleza no es tanto; de hecho es un cruel depredador.
"Los pulpos Dumbo envuelven a sus presas dentro de sus brazos palmeados para hacer un globo a su alrededor, y luego los consumen", dijo a Gizmodo el Dr. Nicholas Higgs, Director Adjunto del Instituto Marino de la Universidad de Plymouth.
Esta variedad de pulpo vive a 3,000 o 4,000 metros de profundidad. Se han encontrado pulpos Dumbo en el Océano Pacífico, frente a la costa oeste de los Estados Unidos y cerca de Australia, pero al habitar una zona tan inaccesible, no hay casi material multimedia presentándolos.
TERNURA ASESINA
Otro cefalópolo adorable pero letal, es un pulpito del tamaño de un guisante, que científicos del Kaloko-Honokōhau National Historical Park, en Hawai, descubrieron.
Sin embargo, dijeron no estar seguros de la especie. "Fotografiamos el pulpo y luego lo bajamos al arrecife (en un pequeño contenedor) para liberarlo en una pequeña grieta de coral en nuestra próxima inmersión", dijo la ecologista marina, Sallie Beavers.
LAS APARIENCIAS ENGAÑAN
Pero a pesar de la adorable apariencia, la realidad es que los pulpos son asesinos. Así lo demostró una foto en la que se ve como se un pulpito está en el proceso de matar a un cangrejo bebé con sus tentáculos.
Estos pulpos sin duda son el claro ejemplo de que no se puede juzgar al libro por su portada. Aunque provoca comérselos a besitos por tanta ternura, la verdad es que ellos si podrían comerte, literalmente.