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07 de octubre de 2020

Imanol Landeta, la vida de una estrella de televisión que dejó las telenovelas por su baja estatura

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El actor ahora se dedica a los negocios junto a su hermano, Jordi.

Pensar en Imanol Landeta es recordar telenovelas como "Vivo por Elena" o el "El niño que vino del mar", su primer protagónico. 

Siguiendo los pasos de su padre, Imanol se convirtió en una estrella infantil rápidamente gracias a su indiscutible talento, algo que lo hizo muy cotizado en la industria de  los dramáticos, donde más tarde sintió que no prosperaría por no cumplir con el estereotipo de galán mexicano.

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UN FUTURO PROMETEDOR

El hijo del actor Manuel Landeta se estrenó en la pantalla chica a los seis años de edad. Participó con papeles secundarios en varios culebrones de Televisa, hasta que en 1998, a los 11 años, le llegó la oportunidad de ser el actor principal de una historia.

"El niño que vino del mar" parecía vaticinar con futuro muy prometedor para el chico que en aquella oportunidad trabajó junto a Natalia Esperón, Enrique Ibáñez y Saúl Lizaso.

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EL CLÍMAX DE SU CARRERA

Tras el rotundo éxito y reconocimiento que consiguió con la producción de Martha Patricia López, Imanol demostró su amplio registro histriónico interpretando al villano de la telenovela "De pocas, pocas pulgas", consagrándose como uno de los favoritos del público y de Televisa.

Llegada la adolescencia, Landeta fue elegido para participar en el drama juvenil "Clase 406" y más tarde en "Código postal", donde compartió créditos con galanes como Eugenio Siller, José Ron y Ferdinando Valencia.

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LA DURA REALIDAD

Aunque tras una década frente a las cámaras seguía siendo uno de los actores juveniles más queridos y cotizados, Imanol comenzó a notar que su cuerpo no gozaba de atributos físicos similares a los de sus compañeros de reparto.

A diferencia de colegas como Aaron Díaz o Alfonso Herrera, la estatura de Landeta no lo hacía un hombre alto, y para su desgracia, la aparición de las primeras etapas de la calvicie parecían indicar que tampoco sería un galán con frondosa melena.

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CAMBIO DE PLANES

Una vez concluida su participación en "Verano de amor", en 2009 Imanol hizo de tripas corazón, aceptó su realidad y se retiró del mundo del espectáculo para dedicarse a los negocios.

“No es que sea feo mi hijo, me parece un tipo muy guapo. Es un estereotipo que en México no es muy común ver. Él quería seguir siendo protagónico y estelarizar, entonces decidió hacer el cambio", dijo Manuel Landeta en una entrevista con "De Primera Mano", según reportó "MAG".

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LEJOS DE LOS REFLECTORES

A sus 32 años, Imanol está totalmente alejado del espectáculo y es un empresario que emprendió un negocio de estacionamientos con su hermano, Jordi, con quien ahora está enfrentando desafíos económicos derivados de la pandemia.

Aunque el que alguna vez fue un niño estrella no creció para convertirse en un galán como su padre, lo cierto es que ni la calvicie, ni la estatura, parecen haber interferido en su plan B.

Hoy goza de una feliz vida junto a su esposa y a su hija de dos años de edad y no descarta volver a pararse bajo los reflectores algún día. Su público seguramente lo recibirá con los brazos abiertos.

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