Médico y su padre pierden la batalla contra el COVID y mueren con solo 10 horas de diferencia

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Muchas familias pierden a sus seres queridos por la misma enfermedad, pero los Menegolla nunca pensaron que padre e hijo morirían de la misma patología y el mismo día.

Un médico y su padre perdieron la batalla contra el COVID-19 y murieron solo con 10 horas de diferencia. Erminio Luiz Menegolla falleció a los 88 años y su hijo Ricardo Menegolla a los 64.

Las víctimas mortales del coronavirus se encontraban internados en la UCI del Hospital de Caridade de Erechim, en Brasil.

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CINCO DÍAS DE POR MEDIO

Ricardo, quien era ortopedista y traumatólogo en el mismo centro de salud donde murió, había sido hospitalizado el pasado 26 de noviembre. Por su parte, Erminio fue llevado a emergencias el primero de diciembre.

El primero falleció el 11 de diciembre a la 1:40 de la tarde, mientras que el anciano cerró sus ojos para siempre ese mismo día, pero a las 11:55 de la noche.

La noticia sobre su muerte fue anunciada el sábado por personal del ayuntamiento de Erechim, localidad en la que se han registrado 48 decesos por causa del peligroso virus que azotó al mundo entero.

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Hombre hospitalizado. | Foto: Shutterstock.

GRAN PROFESIONAL

A pesar de que Ricardo no había estado atendiendo a pacientes con coronavirus, personal del hospital donde laboraba señaló que fue un gran profesional que dedicó muchos años a brindar atención médica para transformar vidas.

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Entre tanto, personas allegadas a la familia señalaron que padre e hijo siempre se demostraron el cariño que se tenían. Entre ambos existía un excelente trato.

Los familiares de las víctimas del COVID-19 precisaron que Ricardo nunca dejó de ver a su padre y que quizá por eso la muerte se los llevó el mismo día.

Paciente hospitalizado y en cuarentena. | Foto: Shutterstock.

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UN GRAN PÉRDIDA

Por su parte, un amigo del médico lamentó su partida y dijo que junto a Ricardo construyó una amistad desde hace más de 15 años. Marco Antônio Geib, de 73 años, lo describió como un buen hombre que fue admirado por todos. También dijo que era una persona fabulosa a la que nunca vio enojada.

“Estaba involucrado en las actividades de la comunidad. Era un muy buen tipo”, precisó.

Sobre Erminio destacó que siempre trató a su hijo de forma espléndida y que ambos tenían una bella conexión.

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