Las tragedias de Nina Simone: trastorno bipolar, matrimonio infeliz y lucha contra el cáncer

Compartir
FacebookTwitterLinkedInEmail

Creció escuchando Bach, Debussy, Brahms y Beethoven. Su talento la aisló. Desde su infancia tenía el objetivo de convertirse en la primera pianista clásica afroamericana.

Publicidad

La vida de Nina Simone tuvo muchos altibajos. Nació el 21 de febrero de 1933 en Tryon, Carolina del Norte, Estados Unidos, bajo el nombre de Eunice Kathleen Waymon.

Es considerada una de las artistas discográficas más influyentes del siglo XX, aunque al principio nunca tuvo la intención de ser cantante. Su talento como pianista se notó en la iglesia cuando solo tenía cuatro años.

Publicidad

FUE RECHAZADA

Literalmente cruzó las divisiones raciales caminando hasta un vecindario blanco para asistir a lecciones de piano, impartidas por una mujer inglesa, Muriel Mazzanovich.

Creció escuchando Bach, Debussy, Brahms y Beethoven. Su talento la aisló. Desde su infancia tenía el objetivo de convertirse en la primera pianista clásica afroamericana.

Sin embargo, en abril de 1951 fue rechazada por la prestigiosa escuela de música Curtis Institute of Music de Filadelfia.

Publicidad

“Nunca superé esa sacudida de racismo”, dijo Nina Simone en el documental de Netflix sobre su vida ‘What Happened, Miss Simone?’, lanzado en octubre de 2015, dirigido y producido por Liz Garbus y nominado al Óscar este año.

Cuando la familia de la artista contactó a la cineasta para hablarle del proyecto para el documental, Garbus conocía la música de Nina, pero no mucho sobre ella.

Publicidad

Según la directora, nunca hubo un momento deshonesto en la vida de la cantante. “Siempre decía su verdad de una manera poderosa y directa”, dijo Garbus, según reseñó Irish Times.

El medio de comunicación señaló que Lisa Simone Kelly, única hija de Nina, dijo que ha pasado mucho tiempo “escuchando lo que la gente cree saber” sobre su madre, y considera que la verdad se ha distorsionado.

Indicó que esta película restableció el equilibrio, contando la historia de la artista con sus propias palabras.

Publicidad

UN CORAZÓN ROTO

Su existencia quedó marcada debido a la decisión de aquel conservatorio. Su única hija, Lisa Simone Kelly, dijo que eso rompió el corazón de su madre y alteró el curso de su vida.

Posteriormente nació el nombre artístico Nina Simone. Tenía 21 años cuando cantó por primera vez en un bar. Fue en el Midtown Bar de Pacific Avenue en Atlantic City, Nueva Jersey. Antes de eso solo había tocado el piano en los recitales y en la iglesia de su ciudad.

Publicidad

Mantuvo a su familia tocando el piano desde la medianoche hasta las 7 am en bares nocturnos. Cuando tenía 21 años, Le dijeron que para mantener su trabajo tendría que cantar, así que lo hizo.

Fue entonces cuando usó el apodo de Nina (otorgado por un antiguo novio) y Simone, en honor a la actriz Simone Signoret.

Publicidad

UNA VIDA LLENA DE DRAMA

Su vida está llena de gloria y drama. Fuera de su estrellato, la artista tuvo un matrimonio violento y batalló contra la depresión maníaca y sus muchos demonios.

El documental que describe su trayectoria y su intimidad está repleto de imágenes y entrevistas de las décadas de 1950, 1960 y 1970, y las desgarradoras anotaciones del diario de Simone. Sin embargo, el recurso más valioso de la película es Lisa Simone Kelly.

Su infancia fue tan volátil como el estado de ánimo de su madre. La relación entre ella y su madre no fue nada fácil.

Publicidad

Sin embargo, decidió poner su “devoción y amor” el documental. Quería dejar las cosas claras sobre el único tema que la gente ha pasado por alto: el hecho de que Nina Simone era ante todo una artista de formación clásica.

Publicidad

“Esa era su tierra firme… cada pieza musical que tocaba tenía un matiz clásico”, dijo. Para Lisa, escuchar que describen a su madre como una “artista de jazz” es como “recibir un puñetazo en el estómago”.

Publicidad

MATRIMONIO INFELIZ

El documental también cuenta la época en que estuvo casada con el veterano oficial de policía Andrew Stroud, quien fue su mánager. El matrimonio entre ambos no fue perfecto. Poco antes de su enlace nupcial, él le había propinado una golpiza por un arranque de celos.

Ante esto, ella les pidió a dos psiquiatras que vieran a su entonces novio para que le dijeran si aquello había sido un arranque pasajero o si era motivo suficiente para suspender la boda.

Publicidad

Uno de los especialistas le sugirió que no contrajera nupcias con él. Sin embargo, el otro le dijo que fue locura temporal y que quizá no ocurriría de nuevo.

Sin embargo, ella terminó casándose con Stroud el 4 de diciembre de 1961. Grunge señaló que con él Nina sufrió física y psicológicamente durante años.

Según reseñó Vanity Fair, la pareja terminó separándose y Nina comenzó a salir, no solo con hombres, sino también con mujeres, aunque este aspecto de su vida no está reflejado en la película ‘What Happened, Miss Simone?’.

Publicidad

TRASTORNO BIPOLAR

Por otra parte, de acuerdo con el medio británico Uncut, a la artista le diagnosticaron depresión maníaca, o como también le llaman, trastorno bipolar.

A Simone le recetaron un tratamiento para tratar sus cambios de humor y mantener su estilo mientras buscaba reconstruir su carrera.

Sin embargo, dicho tratamiento tuvo algunos efectos secundarios que afectaron sus habilidades motoras y le causaron dificultad para hablar. Además, redujeron su capacidad para tocar el piano.

Publicidad

Nina solía descargar sus frustraciones con su hija. Otros también fueron víctimas de sus episodios relacionados con su condición. Sin embargo, Lisa era el objetivo principal.

“De niña, muchas veces pensé que ella no me amaba. De hecho, pensé que yo era su enemiga”, recordó la única hija de Nina.

La combinación de eventos, junto con la comprensión de la depresión de Nina, finalmente llevaron a Lisa a perdonar a su madre.

Publicidad

LUCHA CONTRA EL CÁNCER

Por otra parte, Simone luchó contra el cáncer de mama durante varios años, pero continuó sus giras hasta 2001 a pesar de su enfermedad. Murió el 21 de abril de 2003 en su casa de Carry-le-Rouet, Francia.

Su sitio web oficial indicó que falleció pacíficamente mientras dormía. Nina ya era una leyenda en vida, y el mundo lamentó la pérdida de una incansable activista contra el racismo y la guerra, así como un talento prodigioso, prolífico y singular.

La artista dejó más de 50 álbumes de material de una amplia gama de géneros y sigue siendo una de las figuras destacadas de la música del siglo XX y un ícono del movimiento por los derechos civiles.

Publicidad