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23 de mayo de 2021

Pierden a sus dos hijos por enfermedades terminales y hallan propósito como padres de acogida

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Pensaron que nunca se recuperarían de la muerte de sus pequeños, pero encontraron la solución dándole un hogar a niños huérfanos.

Karen y Paul Ledsham vivieron la pesadilla que cualquier padre teme. Su hija Abigail murió por una extraña enfermedad cuando tenía un año de edad, dejándolos sumidos en una tristeza que solo su primogénito podía mitigar. 

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FUE IDEA DEL NIÑO

La pareja oriunda de St. Helen había perdido a su bebé por Sandhoff, una condición que ataque el sistema nervioso. Cuando Abigail falleció, Harrison pidió a sus padres traer a casa a otro niño para compartir sus juguetes, ya que su hermanita no estaba para jugar.

Cinco años después, Harrison fue diagnosticado con osteosarcoma, un tipo de cáncer de hueso. Ante las circunstancias, el niño volvió a mencionarle a sus padres la idea de acoger a niños sin hogar.

UN GOLPE TRAS OTRO

“Volvió a mencionarlo, diciendo 'sería maravilloso tener hijos en la casa'. (...) Creo que a veces se sentía solo", dijo Karen a LancsLive.

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La condición física de Harrison se deterioró poco a poco. Los médicos tuvieron que amputar su pierna izquierda por encima de la rodilla para frenar el avance del cáncer. Sin embargo, los esfuerzos fueron en vano y el niño falleció a la edad de 12 años.

COSAS DEL DESTINO

Aunque cuando el chico murió Karen y Paul no podían concebir tener a otro niño en casa. Pero 18 meses después se toparon con un puesto de información sobre los hogares de acogida mientras paseaban.

La pareja decidió entonces postularse para acoger niños en casa. Tras un año de trámites fueron aprobados y comenzaron una hermosa aventura que cambió sus vidas para siempre.

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UN DESAFÍO DE AMOR

"Sabíamos que si podíamos lidiar con otros niños que seguirían adelante y dejarían nuestras vidas. Siempre y cuando (...) les diéramos algo de felicidad y estabilidad", agregó Karen, según reseñó Mirror.

Paul también admitió que no fue sencillo convertirse en padre de acogida. Pero admitió en una entrevista que fue un proceso desafiante que trajo mucho amor y sonrisas a sus vidas.

HONRANDO A SU HIJO

Ahora el matrimonio está disfrutando de la noble tarea que tienen entre manos, mientras reposan en el hecho de estar haciendo realidad uno de los deseos finales de su primogénito.

"Solo espero que esté orgulloso de nosotros por hacerlo. (...) Él está mirando hacia abajo en alguna parte sabiendo que estamos haciendo algo que él quería", concluyó Karen, de acuerdo a Mirror, satisfecha por estar haciendo del mundo un lugar mejor con su servicio.

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