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13 de agosto de 2021

Niña se sienta a la mesa de una extraña y sus hijas y hace llorar a su papá - Historia del día

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Un día, una madre salió a dar un paseo junto a sus hijas gemelas de 4 años a un lugar llamado Sam’s Club.

Allí tuvieron un encuentro que cambió su forma de pensar sobre las demás personas. En este sitio pueden caminar por algunas vitrinas y luego pueden comer un pretzel con una bebida.

Para ellas, es un gran entretenimiento cuando solo necesitan salir de casa por una diligencia. En ese día en particular, la mujer y sus pequeñas estaban sentadas en una mesa mientras disfrutaban de sus pretzels.

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Las niñas estaban charlando sobre cómo viajarían en autobús hasta el jardín de infantes el siguiente año. La madre solo miraba a la gente.

De repente, una niña de cabello rubio se acercó y se sentó en su mesa. Tenía una enorme sonrisa y sus ojos se iluminaron mientras miraba las gemelas y a su madre.

La mujer miró hacia los lados para ver si podía encontrar a su mamá, pero no logró ver a nadie que pudiera estar buscando a la pequeña. En ese momento le preguntó su nombre y su edad. La niña no dijo nada, solo sonreía. Las gemelas empezaron a hablar con ella.

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La madre miró nuevamente a su alrededor y continuaba sin ver al acompañante de la niña. Entonces comenzó a analizar la situación.

“Quizás esta niña se escapó y la mamá estaba llamándola”, pensó.

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Trató de prestar atención a ver si alguien buscaba desesperadamente a una niña. Nada. En su cabeza decidió que, si no aparecía nadie en los siguientes minutos, se lo notificaría a un empleado.

Sin embargo, mientras esperaba, la mujer sabía que la niña estaba segura y cómoda pasando el rato con ella y sus hijas. Aunque no dejaba de ver a su alrededor para ver si alguien la estaba buscando.

Después de un rato, nadie se acercó a la mesa para buscar a la pequeña. La madre comenzó a sentirse ansiosa. De repente, un hombre se acercó y dijo: "Gracias por dejarla compartir con ustedes”. Inmediatamente respondió: “Está bien, las niñas se están divirtiendo”.

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La mujer pensó que este señor debía ser el padre de la niña. “¿Está bien si mi hija almuerza con ustedes?”, preguntó el hombre. La madre de las gemelas pensó que él podía haber notado los nervios que estaba sintiendo sobre encontrar a los padres de la niña.

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La madre le sonrió al padre de la niña como dándole a entender que estaba bien que ella se quedara en la mesa y él reconoció el gesto. Luego le llevó la comida a su hija. Después de eso comenzaron a comer. La niña nunca dijo nada en todo el rato. Solo quería estar cerca de la mujer y sus hijas.

Cuando ya estaban listas para marcharse, comenzaron a empacar la comida y se pusieron las chaquetas. Se despidieron de la niña y se dirigieron hacia la puerta. Sin perder el ritmo, la pequeña agarró su comida que no se había terminado y las siguió.

La mujer intentó convencerla de que fuera con su padre, pero no se movió. Entonces la madre comenzó a especular algunas cosas de lo que podía estar ocurriendo.

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 “¿Y si no quiere regresar con su padre? ¿Y si en realidad no es bueno con ella?”, pensó.

Mientras la nerviosa mujer pensaba en su próximo movimiento, el hombre se acercó. “Lo siento mucho. Mi esposa y mi otra hija perdieron la vida en un accidente automovilístico hace poco. Ella parecía querer pasar el rato con ustedes y no se lo podía negar”, dijo el hombre.

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Mientras decía esto se podían ver lágrimas en sus ojos. Luego tomó la mano de su hija y caminaron de regreso a su mesa.

Tras escuchar la historia del padre, la madre se sintió muy mal por la forma en que lo había juzgado anteriormente. Por otra parte, todo había cobrado sentido para ella.

Él solo estaba tratando de pasar un rato tranquilo almorzando en compañía de su hija. Sin embargo, la pequeña prefirió almorzar junto a una total extraña y a sus gemelas.

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“Este hombre se estaba tragando su dolor y yo no estaba ni cerca de imaginarlo”, pensó la mujer.

Esta experiencia cambió su forma de pensar y de acercarse a los demás. Siempre había sido muy dulce, pero de ahora en adelante haría un esfuerzo extra para sonreírle a todos. Nunca se sabe quién lo necesitará.

¿Qué podemos aprender de esta historia?

1. Lo que para algunos puede ser algo cotidiano, para otros puede ser una experiencia anhelada: Esta niña anhelaba la presencia de una madre.

2. Nunca sabes qué camino está recorriendo alguien cuando lo ves en un día determinado: El padre de la pequeña estaba pasando por una situación muy dolorosa.

Comparte esta historia con tus amigos. Podría inspirar a otros a compartir sus propias historias o ayudar a más personas.

Esta es una obra de ficción. Nombres, personajes, negocios, eventos e incidentes son productos de la imaginación del autor. Cualquier parecido con personas reales, vivas o fallecidas, o hechos reales es pura coincidencia.

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