Novio le da increíble regalo a su novia: el chance de escuchar los latidos de su difunto hijo - Historia del día

Compartir
FacebookTwitterLinkedInEmail

El hombre tomó el micrófono el día de su boda y anunció que el hijo fallecido de su prometida se encontraba presente. Todos estaban completamente confundidos hasta que invitó a un joven al escenario.

Publicidad

“¿Ya terminaste de prepararte, Brenda?”, le preguntó Marco a su prometida. Se iban a casar ese día, y él estaba impaciente por revelarle la sorpresa que había planeado para ella.

“Solo cinco minutos, mi amor”, dijo la mujer mientras se miraba en el espejo. “Estaré ahí pronto. Adelántate”. “No, cielo. Iremos juntos. Por favor, date prisa porque tengo que mostrarte algo. Créeme, ¡te encantará!”.

Pareja de recién casados en la celebración de su boda. | Foto: Shutterstock

Publicidad

Brenda se rio. “No voy a huir, Marco. Puedes mostrármelo más tarde. Pero, sinceramente, me pregunto qué es lo que te entusiasma tanto. ¿Quizás podrías darme una pista?”-

“¿Qué? ¡No!”, dijo el hombre. “Arruinará la sorpresa. ¿Tienes idea de cuánto tiempo me llevó planificarlo? Ahh, no puedo esperar a ver tu reacción”.

La mujer se acercó a su prometido y lo besó en la mejilla. “Ya has hecho mucho por mí, mi vida. No sé cómo agradecerte. Si no hubieras estado aquí, habría renunciado a todo”.

Publicidad

“No necesitas agradecerme, amor”, dijo Marco mientras la abrazaba. “Hice todo porque te amo y quiero que seas feliz”.

“Soy feliz, pero lo sería más si...”, Brenda comenzó a hablar, pero antes de que pudiera terminar, estalló en llanto.

Marco y ella eran mejores amigos en la universidad. Después de que la mujer se graduó, se casó y se mudó a una nueva ciudad.

Pareja tomada de la mano el día de su boda. | Foto: Pexels

Publicidad

Desafortunadamente, su vida de casada no había sido nada ideal, pues su exesposo, David, la había abandonado a ella y a su hijo Abelardo, que tenía dos años en aquel entonces, por una mujer rica.

Brenda decidió criar a su pequeño sola, pero cuando él cumplió 17 años, la vida decidió volver a ponerla a prueba. El joven conducía a casa desde una fiesta con sus amigos cuando sufrieron un accidente y, lamentablemente, murió.

La desconsolada madre había quedado traumatizada por la muerte de su chico y había estado a punto de renunciar a la vida. Había empacado sus pertenencias y había regresado a su ciudad natal.

Allí se reconectó con su amigo de la universidad. Durante los momentos difíciles, él la apoyó y su preocupación no tardó en convertirse en amor. No había sido fácil para ella aceptarlo, pero no pudo decir que no cuando le propuso matrimonio.

Publicidad

Después de la partida de Abelardo, la mujer sintió que Marco era la única persona en la que podía confiar. Sin embargo, No había un solo día en el que Brenda no extrañara a Abelardo.

Mujer llorando en el hombro de su amado en el día de su boda. | Foto: Unsplash

Publicidad

Incluso el día de su boda, dejó un asiento especial en la iglesia para su hijo fallecido.

“Abelardo era mi vida, Marco, y si me hubiera visto casarme hoy...”, dijo la mujer mientras se secaba las lágrimas. “Solo desearía que pudiera volver a mí. ¡Lo extraño mucho!”.

"Bueno, entonces considera tu deseo concedido, Brenda", respondió su amado alegremente. “¡Ven, vamos!”.

La mujer estaba perpleja. “¿Qué? ¿Qué quieres decir?”. “Sígueme”, Marco tomó la mano de Brenda y la llevó al salón donde celebraban la boda.

Publicidad

Cuando entraron y se acercaron al escenario, el hombre agarró el micrófono. “Hoy es el día más feliz de mi vida”, dijo. “Pero para mi esposa es un día aún más especial porque su difunto hijo está presente aquí en nuestra boda”.

Los ojos de Brenda se agrandaron… “¿Crees que esto es una broma, Marco? ¿Cómo puedes hablar así de Abelardo?”.

Fotografía de un micrófono. | Foto: Unsplash

Publicidad

“No estoy bromeando. Mira allá”, el hombre señaló el asiento que Brenda había reservado para su difunto hijo. Para su sorpresa, no estaba vacío sino ocupado por un joven.

Ella casi perdió la calma cuando vio eso. Miró fríamente a su prometido. “¿Qué diablos te pasa? ¿Estás borracho? ¡Ese no es Abelardo!”.

“Lo es, cariño. Te lo demostraré”. Marco se hizo cargo del micrófono una vez más. “Roberto, ¿podrías unirte a nosotros en el escenario? ¡Sería un placer para nosotros! Mi esposa no me cree”.

El joven se puso de pie y comenzó a caminar hacia el escenario. La rabia de Brenda crecía con cada paso que daba. “¡Ya es suficiente, Marco! ¿Por qué estás creando una escena? ¿No has terminado con el drama?”.

Publicidad

Marco le sonrió. “Solo ten un poco de paciencia, amor, y pronto descubrirás el por qué. Toma esto”, dijo el hombre, entregándole un estetoscopio.

“¿Qué se supone que debo hacer con esto ahora? ¿Qué diablos está pasando? ¿Podemos detener esto? Si querías sorprenderme con esto, lo lograste. Terminemos con esto ya. Todo el mundo nos está mirando”.

Mujer con rostro enojado en el día de su boda. | Foto: Unsplash

Publicidad

“Pero Brenda”, antes de que Marco pudiera decir algo, el joven se acercó al escenario y se paró junto a ellos. El hombre le pidió a su prometida que escuchara los latidos del corazón del chico con el estetoscopio.

Al principio dudó, pero lo hizo, y cuando su amado le dijo: “Es el corazón de Abelardo”, ella se quedó paralizada. Marco explicó: “Roberto es una de las personas que se salvó con la ayuda de tu hijo”.

Después de la muerte del chico, Brenda había donado los órganos de su difunto retoño y con su donación había salvado tres vidas. Una de ellas había sido la de Roberto, que necesitaba un trasplante de corazón y recibió el de Abelardo.

Publicidad

Marco sabía cuánto extrañaba Brenda a su hijo, por lo que había estado planeando todo durante mucho tiempo. Al principio le había costado, pero antes de su boda se las arregló para encontrar al destinatario del corazón del hijo de su amada.

Los ojos de Brenda se llenaron de lágrimas cuando escuchó los latidos del corazón. Sostuvo la mano de su amado entre las suyas una vez más, pero esta vez con amor.

Mujer llorando con las manos sobre su rostro. | Foto: Pexels

Publicidad

“No puedo agradecerte lo suficiente. ¡Simplemente no puedo! Siento que mi hijo todavía está con nosotros”. “No necesitas decir nada, cariño”, dijo el hombre mientras la abrazaba. “Me alegro de haber podido reunirlos a ti y a Abelardo”.

¿Qué podemos aprender de esta historia?

Todo sucede en la vida por una razón. El primer matrimonio de Brenda no funcionó para ella porque estaba destinada a casarse con Marco.

Aquellos que se preocupan por nosotros harán todo lo posible para hacernos felices. Marco realmente amaba a Brenda y se desvivió para hacer realidad su deseo de tener a su hijo en su boda.

Publicidad

Comparte esta historia con tus amigos. Podría alegrarles el día e inspirarlos.

Este relato está inspirado en la historia de un lector y ha sido escrito por un redactor profesional. Cualquier parecido con nombres o ubicaciones reales es pura coincidencia. Todas las imágenes mostradas son exclusivamente de carácter ilustrativo. Comparte tu historia con nosotros, podría cambiar la vida de alguien. Si deseas compartir tu historia, envíala a info@amomama.com.

Puedes dejar tu mensaje en la sección de comentarios y suscribirte a AmoMama para leer las mejores historias sobre el espectáculo y el mundo en un solo lugar. 

Publicidad