Historias Inspiradoras

25 de noviembre de 2021

Mujer descubre a su hijo metiendo al bebé de un extraño en la casa y escondiéndolo bajo su cama - Historia del día

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Una mujer descubre que su único hijo ha estado escondiendo a un bebé recién nacido en su habitación y se sorprende cuando se entera de quiénes son los padres del niño.

Kathy Rojas no había tenido suerte en el amor. Se había casado con Freddy al salir de la escuela secundaria y había dado a luz a su hijo Henry seis meses después. Cuando su hijo tenía dos años, su esposo la abandonó y le dijo que no estaba listo para ser padre.

Tres años después, Kathy conoció a Javier y, al principio, todo había sido perfecto. Él era cariñoso y amable, y trataba a Henry como a su propio hijo. Pero muy pronto su matrimonio estaba en ruinas.

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Una pareja celebra su enlace matrimonial. | Foto: Unsplash

A diferencia de Freddy, Javier estaba muy dispuesto a ser padre; de ​​hecho, insistió en ello. Pero por más que lo intentaban, Kathy simplemente no lograba concebir. Ella sugirió que fueran a un especialista en fertilidad y averiguaran qué estaba mal, pero su esposo se negó.

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“¿Qué quieres decir con averiguar qué está mal?”, gritó enojado. “¡SÉ lo que pasa! ¡Eres estéril! ¡Tienes algún problema que no te permite concebir a mi bebé!”.

Así que Kathy fue sola al médico y él le dijo que, por lo que mostraba la evaluación, estaba bien y que no había ninguna razón por la que no pudiera concebir y llevar un embarazo a término.

Cuando le dijo a Javier que había ido a un especialista y trató de convencerlo de que hiciera lo mismo, él explotó y le dijo que si ella no podía darle un hijo, él se buscaría una mujer que pudiera hacerlo.

Aturdida, Kathy se alejó de él y vio a su hijo Henry agachado detrás del sofá, con lágrimas en los ojos. Esa noche decidió que iba a pedirle el divorcio a Javier.

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¡No había forma de que ella sometiera a su dulce hijo a más de esas locas escenas! Cuando Kathy le dijo a Javier que quería el divorcio, él se calmó, volviendo a ser el amoroso esposo que había sido antes.

Pero Kathy no estaba segura de su sinceridad. Sabía que había un problema subyacente profundo con el que Javier no estaba lidiando. Ella le dijo que se quedaría si él aceptaba ir al médico con ella y asistir a terapia de pareja.

Javier estuvo de acuerdo de inmediato, no obstante luego comenzó a posponer las citas por una docena de razones diferentes. Kathy sabía que él nunca buscaría ayuda y que su matrimonio había terminado.

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Padre e hijo caminan de la mano en la playa. | Foto: Unsplash

Una vez que tomó su decisión final, decidió hablar con Henry. Entró en su habitación y escuchó un ruido extraño. “¿Henry?”, preguntó. “¿Dónde estás?”

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Su hijo asomó la cabeza por debajo de la cama. “¡Mamita! ¡Aquí estoy!”.

“Henry, tontito”, se rio Kathy. “¿Qué estás haciendo debajo de esa cama? ¡Sal de ahí!”

“¡Seguro, mami!”, dijo Henry y se apresuró a salir. Se sentó en la cama y miró a su madre. “¿Qué pasó?”, preguntó.

Kathy se sentó a su lado. “Escucha, cariño, ¿sabes que Javier y yo hemos estado hablando de nuestro futuro últimamente?”.

Javier asintió solemnemente y Kathy estaba a punto de continuar y anunciar el inminente divorcio cuando escuchó el sonido de un bebé llorando. “¿Qué es ese ruido?”, preguntó.

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Pero Henry se limitó a mirarla con ojos grandes e inocentes. “¡No escucho nada!”, afirmó. Kathy volvió a oír el llanto, esta vez más fuerte, como si el bebé se impacientara y tuviera mucha hambre.

Se puso de pie. “¡Hay un bebé llorando! ¡No me digas que no lo escuchas, Henry!”. El chico se retorcía los dedos y su rostro adquirió una tonalidad rojo brillante. “Henry Jorge Rojas, ¡será mejor que me digas la verdad ahora mismo!”

Pequeños pies de un bebé recien nacido. | Foto: Pexels

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“Mamá”, dijo, “hay un bebé debajo de la cama”.

Kathy se arrodilló, miró con atención y realmente había un bebé debajo de la cama y estaba llorando y agitando sus pequeños puños en el aire. Lo sacó de inmediato.

“¡Henry!”, exclamó sorprendida. “¿De dónde sacaste este bebé?”.

“Estaba en la parada del autobús y una señora se me acercó y me preguntó si podía sostener a su bebé mientras ella iba al baño”, explicó. “Y siempre dijiste que debemos ayudar cuando podamos, así que dije que sí”.

“Dejó esta bolsa con pañales y esas cosas y se fue. Esperé y esperé hasta que empezó a oscurecer. Incluso fui al baño de mujeres, pero ella no estaba allí. Entonces pensé…”

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“¿Qué pensaste, cariño?”, preguntó su madre gentilmente.

“Bueno, te escuché a ti y a Javier discutiendo, y te escuché llorar porque no podías tener un bebé”, dijo Henry. “Así que pensé que tal vez era que, como dice la señorita Martínez en la iglesia, Dios te había enviado a este bebé”.

Kathy tenía lágrimas en los ojos cuando abrazó a su hijo. “Cariño”, dijo Kathy. “¡Una cosa de la que estoy segura es que eres el milagro más grande que Dios me envió!”

Una mujer carga a un bebé recien nacido. | Foto: Unsplash

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Madre e hijo llevaron al bebé a la comisaría y contaron todo sobre la mujer que había abandonado al niño. Kathy habló con la policía y con la trabajadora social y les dijo que estaba interesada en adoptar al bebé si no podían encontrar a los padres.

Cuando llegaron a casa, Javier estaba allí. Henry estaba muy emocionado. “Javier, ¿adivina qué? ¡Voy a tener un hermano pequeño! ¡Lo encontré y mamá lo adoptará!”.

“¿Qué?”, preguntó el hombre. “¿De qué estás hablando?” Entonces Kathy le explicó toda la historia y agregó que quería adoptar al bebé. La reacción de su esposo la dejó atónita.

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“¿Adoptar al hijo abandonado de cualquiera?”, gritó. “¿Estás enferma? ¡NUNCA! ¡No tocaría a un niño que no sea de mi sangre!”.

“Javier”, dijo Kathy impactada. “Sabes, no lo había pensado de esa manera, ¡pero tienes toda la razón! ¡TÚ no eres mi sangre, así que haz las maletas y lárgate!”.

Tomó un tiempo, pero Servicios Sociales finalmente decidió permitir que se llevaran al niño a casa y lo llamaron David. Henry resultó ser el mejor hermano mayor de todos los tiempos, y su madre estaba orgullosa de él y agradecida por su hermosa familia.

El hermano mayor toma de la mano al menor. | Foto: Unsplash

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¿Qué podemos aprender de esta historia?

La única forma de solucionar nuestros problemas es hacerles frente. Javier no quería admitir que podría tener un problema médico y por eso perdió a su familia.

La familia se trata de amor y compromiso, no de biología o pruebas de ADN. Henry, Kathy y David se convirtieron en una familia por amor.

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Este relato está inspirado en la historia de un lector y ha sido escrito por un redactor profesional. Cualquier parecido con nombres o ubicaciones reales es pura coincidencia. Todas las imágenes mostradas son exclusivamente de carácter ilustrativo. Comparte tu historia con nosotros, podría cambiar la vida de alguien. Si deseas compartir tu historia, envíala a info@amomama.com.

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