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Flickr/Matthew Hurst
Fuente: Flickr/Matthew Hurst

Mujer rica echa de la casa a su suegra pobre y después encuentra una nota en la mesa - Historia del día

Mayra Pérez
08 may 2022
07:10
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Una mujer rica estaba harta de su suegra y decidió echarla. Después de encontrar una nota escrita especialmente para ella, se arrepiente de su decisión de inmediato.

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Rosanna había estado casada con Gregorio durante años, y siempre lo había considerado un “niño de mamá”. Ella creía que esa era la razón por la que no tenía éxito en la vida; siempre estaba empeñado en ayudarla en todo.

Por su parte, Rosanna era una mujer independiente económicamente. Era propietaria de un negocio rentable que los había mantenido a flote a pesar de las dificultades monetarias de Gregorio.

Después de la muerte del padre de Gregorio, su madre, la señora Díaz, se había sentido sola y triste. Había empezado a depender más de su hijo y con frecuencia le preguntaba si podía ir a visitarlo. Y ahora, quería quedarse una temporada con él.

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Gregorio siempre se sentía feliz de recibir a su mamá. Ella había sido una madre muy amorosa y especial y era una forma muy pequeña de devolverle tanto afecto. Sin embargo, le preocupaba la reacción de Rosanna.

A lo largo de los años, Rosanna nunca se había llevado bien con su suegra. Ella pensaba que dependía demasiado de Gregorio, por lo que decidió darle la noticia con mucha precaución. La invitaría a cenar y lo mencionaría durante la deliciosa comida.

“Por cierto, cariño, antes de que me olvide, mamá vendrá a quedarse con nosotros durante algunas semanas. Se siente algo deprimida”, le dijo.

Rosanna puso los ojos en blanco. “Entonces dile que busque compañía de su edad. No siempre puede esperar que estemos allí para ella”, respondió.

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“Ya sabes cómo es, cariño. Se está haciendo vieja. Vamos a ayudarla, por favor. Además, ¿recuerdas las vacaciones que te prometí? Finalmente podemos irnos pronto. ¿Cómo suena Italia?”, preguntó, tratando de complacerla.

Al enterarse del viaje a Italia, Rosanna estuvo de acuerdo y aceptó de mala gana el tener que albergar a su suegra. Su nuera la despreciaba.

El día que la señora Díaz debía llegar, Rosanna decidió llegar tarde a casa y le dio una excusa a Gregorio. “Prepara el ático para que ella se quede. No podré hacer la cena porque mi reunión terminará tarde”, dijo por teléfono.

Gregorio estuvo de acuerdo y preparó todo para su madre para que se sintiera cómoda en su casa. Rosanna llegó de madrugada. A partir de ese momento, hizo todo lo posible por evitar a su suegra.

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El fin de semana, entró en la cocina e hizo una mueca de asco. La señora estaba haciendo sopa y Rosanna le preguntó: “¿Qué es ese olor tan horrible?”.

“Estoy haciendo sopa, querida”, respondió su suegra.

“¿Sopa? Huele fatal. ¿Quieres envenenarnos?”, dijo burlonamente.

“Por supuesto que no, cariño. Solo estoy tratando de…”, comenzó a decir, y Rosanna la interrumpió.

“¡Aprende a usar el extractor!”, dijo, abriendo las ventanas y encendiéndolo. Salió de la cocina y se quedó en la sala de estar.

Decidió trabajar en algunos documentos. Después de un par de minutos, la señora Díaz entró en la sala de estar y empezó a pasar la aspiradora por la alfombra. Rosanna se molestó y le pidió que se detuviera.

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“¿Por qué tienes que encender eso ahora? ¿No ves que estoy trabajando? Tengo la televisión encendida de fondo. ¡Ahora no puedo escucharla!”, gritó Rosanna.

Una sopa de mariscos. | Foto: Pexels

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“Lo siento mucho. Solo intentaba…”, comenzó a decir, pero su nuera ya había salido de la casa.

Rosanna pasó toda la tarde en una cafetería, con la esperanza de alejarse de su suegra. Cuando llegó a casa, se quedó estupefacta cuando la encontró revisando su armario.

“¡¿Qué crees que estás haciendo?!”, gritó Rosanna. “¡¿Nos estás robando?! ¡Fuera de mi casa!”, gritó furiosa.

Sin siquiera permitir que la señora Díaz se justificara, tomó su bolso del ático y lo tiró junto a la puerta principal. “¡Vete y nunca vuelvas!”, dijo antes de cerrar la puerta.

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Cuando su suegra se fue, llamó a su esposo para decirle que su madre se había ido voluntariamente. Él encontró esto raro y decidió ir al ático para ver si su madre se había llevado todas sus cosas.

Rosanna lo siguió y encontró un sobre sellado en una mesa con el mensaje: “Para Rosanna”. Sorprendida, se sentó en la cama y lo abrió, mientras Gregorio bajaba en silencio para darle algo de espacio a su esposa. Dentro, había una carta que decía:

Una nota manuscrita y un anillo. | Foto: Pexels

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“Querida Rosanna,

Sé que no me quieres como suegra. Lamento no haber cumplido nunca con sus expectativas y que, a través de los años, nunca pudiéramos acercamos.

Quería explicarte que hice esa sopa para ti, así no necesitabas pensar en qué comer el fin de semana mientras descansabas. Además, sé que tienes alguna alergia, ya que te escuché toser por la noche. Supuse que pasar la aspiradora te ayudaría.

Quería también darte un regalo muy especial, una joya valiosa. Nunca tuve una hija, así que quería darte mi anillo. Se ha transmitido en nuestra familia a través de las mujeres, y quería que tú lo tuvieras. Quería esconderlo en tu armario, para sorprenderte, por eso estaba allí.

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Perdón por no ser la suegra que esperabas.

Gracias por amar a mi hijo”.

Rosanna encontró el anillo dentro del sobre y lloró. Se sintió muy mal por cómo había tratado a su suegra a lo largo de los años. “¡¿Qué he hecho?!”, se dijo a sí misma. Se sinceró con Gregorio y se disculpó, admitiendo que había echado a su suegra de la casa.

“Lamento haber sido una nuera terrible para tu madre. Espero que puedas darme la oportunidad de compensar a los dos”, suplicó.

Después de que la pareja habló e hizo las paces, decidieron hablar con la señora Díaz. Las dos mujeres tuvieron una larga conversación, y Rosanna la invitó a vivir con ellos para siempre.

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Una mujer juven y una anciana conversan amistosamente. | Foto: Pexels

¿Qué podemos aprender de esta historia?

La suegra es la madre de tu cónyuge, así que es parte de tu familia. Es importante recordar que ella es la mujer que crio a tu pareja, por lo que merece ser respetada.

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La comunicación es la base de un matrimonio exitoso. Gregorio siempre trataba de evitar conflictos con Rosanna, complaciéndola. Sin embargo, no hablaban de sus diferencias y de posibles soluciones y eso hizo que sus problemas crecieran en forma desproporcionada.

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Este relato está inspirado en la historia de un lector y ha sido escrito por un redactor profesional. Cualquier parecido con nombres o ubicaciones reales es pura coincidencia. Todas las imágenes mostradas son exclusivamente de carácter ilustrativo. Comparte tu historia con nosotros, podría cambiar la vida de alguien. Si deseas compartir tu historia, envíala a info@amomama.com.

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