logo
Anciana abrazando a un niño pequeño | Foto: Flickr/wsh1266 (CC BY-SA 2.0)
Fuente: Anciana abrazando a un niño pequeño | Foto: Flickr/wsh1266 (CC BY-SA 2.0)

Señora solitaria llora cuando un vecinito la visita en el ancianato: recibe 100 visitantes más al día siguiente - Historia del día

Mayra Pérez
30 sept 2022
12:20
Compartir
FacebookFacebookTwitterTwitterLinkedInLinkedInEmailEmail

Esperanza, de 81 años, derramó lágrimas de alegría cuando su pequeño vecino la visitó en el hogar de ancianos. Estaba encantada, pero no imaginaba que al día siguiente iba a conocer a 100 personitas que iluminarían su existencia.

Publicidad

La verdadera amistad no tiene restricciones de edad. Dicen que los amigos vienen en diferentes formas y tamaños, lo que no podría ser más cierto en el caso de Juan, de ocho años, y Esperanza, de 81 años.

Eran vecinos que nunca comenzaban el día sin saludarse con besos voladores de ventana en ventana o sin probar el pastel de batata, especialidad de Esperanza.

Imagen con fines ilustrativos | Foto: Pixabay

Imagen con fines ilustrativos | Foto: Pixabay

Publicidad

Todo iba bien, hasta una mañana en que el pequeño Juan fue a la casa de su abuela favorita, y la encontró cerrada. La anciana había desaparecido de repente.

“Mamá, ¿dónde está la abuela Esperanza? Temprano no estaba en su ventana y estuve tocando en su puerta y nadie abre”, se quejó a su madre, Celeste.

Juan seguía mirando por la ventana a la casa de Esperanza. Esperaba que regresara de un momento a otro, o que abriera la ventana de su dormitorio y lo sorprendiera.

“No me ha traído mi pastel, mami. ¿Dónde está? Es hora de ver nuestro programa juntos. ¿Por qué no ha salido todavía?”.

Publicidad

Celeste sabía dónde estaba Esperanza, pero no se atrevía a decirle la verdad a su hijo. Sabía que lo haría sentir muy triste.

“¿Por qué no me respondes? ¡Quiero ver a la abuela Esperanza! Por favor, llévame con ella. ¿Por qué su casa está cerrada con llave?”.

Haciendo acopio de valor, Celeste decidió contarle la verdad a su hijo. Era evidente que no iba a calmarse.

Imagen con fines ilustrativos | Foto: Unsplash

Imagen con fines ilustrativos | Foto: Unsplash

Publicidad

“Cariño, la abuela Esperanza se mudó y ya no volverá a casa”, dijo. Ver el dolor y la decepción en los ojos de su hijo le rompió el corazón.

“¡No entiendo! ¿Por qué se fue? ¿Adónde ha ido? ¿Por qué no me dijo nada? ¿Estaba molesta conmigo porque no la dejé ver su serie de televisión favorita? Prometo que no lo haré más”.

Celeste no sabía cómo hacer entender a su hijo. No tuvo más remedio que explicarle con detalles la verdadera razón.

“Hijo, la abuela Esperanza no volverá aquí nunca. Se ha ido a vivir al asilo de ancianos con otras personas mayores. Como no tiene a nadie que la cuide, la han enviado allí”.

Publicidad

Los ojos de Juan brillaron con lágrimas. “¿No veré más a la abuela? ¿Y quién dijo que no tiene a nadie que la cuide? ¡Yo puedo cuidarla! Mami, por favor, llévame con ella. ¡Quiero verla!”. El niño no pudo contener las lágrimas.

Lee también: Nietos discuten sobre quién se queda con mansión de la abuela hasta que ella los pone a prueba para determinar esto - Historia del día

Esa tarde, Esperanza estaba sentada junto a la ventana de su habitación, mirando la luz del día afuera. De repente, la puerta se abrió y vio la silueta de un niño pequeño con una mujer en el umbral.

Imagen con fines ilustrativos | Foto: Pixabay

Imagen con fines ilustrativos | Foto: Pixabay

Publicidad

“¿Quién está ahí?”, preguntó. Su débil voz resonó a través del dormitorio casi vacío. En ese momento, Juan y Celeste se le acercaron con una caja de pastel casero.

“¡¿Juanito?! ¿Celeste? Oh, estoy tan feliz de verlos a los dos. ¿Qué los trae por aquí?”. Desbordada por la emoción, abrió los brazos para recibir al niño. Se quedaron abrazados y sin decir palabras por unos minutos, mientras derramaban lágrimas de alegría.

“Abuelita, ¿por qué me dejaste? ¿Y por qué mamá dice que no tienes a nadie que te cuide?”, preguntó el niño.

Esperanza no sabía cómo responder a las preguntas de Juan. Ella sonrió, se secó las lágrimas y lo hizo sentarse en su regazo. “Cariño, ya estoy muy vieja y no puedo vivir sola. Entonces, tengo que vivir aquí con gente de mi edad”.

Publicidad

“¿Y por qué no me dijiste nada antes de venir aquí?”, quiso saber el pequeño.

“Las despedidas siempre son muy dolorosas, y no quería hacerte llorar”, intentó argumentar la anciana.

Juan miró a su alrededor con asombro. No entendía por qué tantos adultos mayores tenían que vivir lejos de sus familias. Entonces, tuvo una idea para que se sintieran como en casa y al regreso puso en marcha su gran plan.

Imagen con fines ilustrativos | Foto: Flickr / wsh1266

Imagen con fines ilustrativos | Foto: Flickr / wsh1266

Publicidad

Al día siguiente, Esperanza esperaba la visita del niño en su habitación con sus dulces favoritos. Momentos después, la puerta se abrió, sorprendiéndola. Juan estaba rodeado de muchos visitantes que ella no esperaba ver.

“¡Abuela! Conoce a mis amigos”, dijo Juan, y detrás de él había alrededor de 100 niños acompañados de sus padres. Todos llevaban una flor en la mano y saludaban con una sonrisa.

Juan no quería que Esperanza se sintiera sola, y le había afectado ver a tantas personas mayores solas en el hogar de ancianos. Pensó que todos necesitaban a alguien a quien amar y con quien pasar el tiempo.

Así que convenció a sus compañeros de clase de que lo acompañaran. Junto con sus padres, el grupo había venido para hacer sentir especiales y queridos a todos los residentes mayores.

Publicidad

Esperanza lloró como una niña ese día. Estaba tan conmovida que no podía agradecer lo suficiente a Juan por probar que el amor y la compasión aún existen.

A partir de ese día, Juan y sus amigos frecuentaron la casa de retiro. Jugaban juegos de mesa con los residentes mayores, reían juntos y les contaban sobre sus avances en la escuela.

En cuanto a Juan, le encantaba pasar tiempo con la abuela Esperanza, y a su lado aprendió a hacer el mejor pastel de batata.

Imagen con fines ilustrativos | Foto: Unsplash

Imagen con fines ilustrativos | Foto: Unsplash

Publicidad

¿Qué podemos aprender de esta historia?

  • Los ancianos necesitan de amor, compañía y cuidados: A Juan le costaba comprender el porqué su vecina anciana se había mudado a una residencia. Al percibir la soledad del lugar, decidió llevarle alegría y compañía a los ancianos, para lo cual reclutó a muchos de sus amiguitos.

  • Enseña a tus hijos a amar y respetar a las personas mayores: Juan tenía solo ocho años, pero a esta corta edad, sabía respetar y valorar a las personas mayores.

Comparte esta historia con tus amigos. Podría alegrarles el día e inspirarlos.

Te puede interesar: Mujer con bebé sube al bus y reparte a los pasajeros paquetes con notas para su comodidad - Historia del día

Este relato está inspirado en la vida cotidiana de nuestros lectores y ha sido escrito por un redactor profesional. Cualquier parecido con nombres o ubicaciones reales es pura coincidencia. Todas las imágenes mostradas son exclusivamente de carácter ilustrativo. Comparte tu historia con nosotros, podría cambiar la vida de alguien. Si deseas compartir tu historia, envíala a info@amomama.com.

Publicidad
info
¡Por favor, ingresa tu correo electrónico para que podamos compartir contigo nuestras mejores historias!
Al suscribirse, usted acepta nuestra Política de Privacidad
Publicaciones similares

Niño gasta todo su dinero en flores para mamá tras su divorcio: halla $1000 en el buzón al día siguiente - Historia del día

19 de agosto de 2022

Niño ve que anciana solitaria va al bosque todos los días: un día la oye gritar y corre hacia ella - Historia del día

18 de julio de 2022

Señora pobre ayuda a mamá soltera a cuidar a su recién nacido en un avión y recibe 100 rosas tras el aterrizaje - Historia del día

06 de septiembre de 2022

Hombre pobre devuelve bolso perdido a señora mayor: recibe comida caliente y un nuevo hogar a cambio - Historia del día

22 de agosto de 2022

Niña adoptada llora al ver su primer pastel de cumpleaños: recibe $40.000 de su papá biológico al día siguiente - Historia del día

14 de septiembre de 2022

Mamá de dos hijos que vive en auto viejo comparte la comida con vecina pobre: al otro día recibe casa nueva de $370.000 - Historia del día

22 de julio de 2022

Mamá militar sorprende a la hija de su difunta amiga con peluche, al día siguiente recibe a cambio una casa de $1,6 millones - Historia del día

05 de julio de 2022

Hijo pequeño visita al jefe de su mamá para pedirle un día libre, y al día siguiente él la recibe con flores - Historia del día

05 de julio de 2022

Niño visita al jefe que no contrató a su madre, al día siguiente ella recibe una oferta laboral el doble de buena - Historia del día

10 de septiembre de 2022

Anciana solitaria teje calcetines para vecino pobre: más tarde, él le pide que sea su abuela - Historia del día

27 de julio de 2022

Tras ser despedido, pobre conserje salva a perro atrapado en tubería: al otro día recibe oferta para dirigir una gran empresa - Historia del día

17 de agosto de 2022

Anciana ayuda a un padre soltero a cambiar el pañal de su bebé: al día siguiente, un auto de lujo llega a su casa - Historia del día

30 de julio de 2022

Anciana le dice a vecina que va a ser desalojada: los vecinos se unen para comprarle una casa - Historia del día

23 de septiembre de 2022

Vecinos se quejan de mujer mayor con 38 perros en casa: al día siguiente el alcalde va a verla en persona - Historia del día

15 de junio de 2022

logo

AmoMama crea contenido interesante y útil para mujeres. En Amomama recogemos y contamos historias de gente de todo el mundo.

Creemos firmemente que la historia de cada ser humano es muy importante y ofrece a nuestra comunidad una oportunidad para que ninguna mujer se sienta sola en sus sueños, creencias y sentimientos. Nuestro contenido toca los corazones y no deja indiferente a nadie.

InstagramFacebookYoutube
© 2022 AmoMama Media Limited