Chiste del día: Un nuevo CEO decidió deshacerse de todos los vagos de la compañía
Conseguir el mejor puesto en una empresa no necesariamente significa que seas el más inteligente. Muchas veces hay que gerentes creen que tomando una actitud o decisión drástica en cuanto a un problema hacen lo correcto, pero lo cierto es que terminan quedando como tontos.
En este sentido, tenemos el caso de una compañía que sentía que era hora de una reestructuración, por lo que contrató a un nuevo CEO (director ejecutivo). Este decidió que lo mejor para la empresa era despedir a todos lo holgazanes.
Una vez ejerció su cargo, emprendió un paseo por las instalaciones con el fin de darles un claro mensaje a todos los trabajadores. Fue en ese momento cuando vio a un tipo apoyado contra una pared, chupándose los dientes.
Joven holgazaneando en un sofá. | Foto: Flikr
El lugar estaba repleto de empleados, así que sintió que ese era el escenario perfecto para hacerles entender que la cosa estaba por cambiar en la empresa. En este contexto, el nuevo director le preguntó al sujeto: "¿Cuánto dinero ganas por semana?".
Sorprendido, el hombre lo miró y respondió: “Gano 400 dólares por semana. ¿Por qué?". Acto seguido, el CEO le pidió que esperara en el mismo lugar; caminó hacia su oficina y luego de dos minutos estaba de regreso.
Repartidor de pizza en bicicleta. | Foto: Wikimedia Commons
El director le entregó al joven $1.600 en efectivo y dijo: “Aquí hay cuatro semanas de pago. Ahora salga de aquí y no vuelva". Esta escena hizo sentir muy satisfecho al nuevo director, por lo que preguntó: "¿Alguien quiere decirme qué hacía ese tonto aquí?".
Desde el otro lado de la habitación, una voz dijo: "Claro, ¡él era el repartidor de pizzas de Domino's y solo estaba esperando cobrar el dinero!". ¡Definitivamente el gerente no estaba listo para eso!
Entrevista de trabajo. | Foto: Pixabay
RESULTADO INCORRECTO
Un joven recién graduado como contador asistió a una entrevista para un trabajo bien remunerado. Su nombre era Rick y estaba un nervioso por cómo saldrían las cosas, pues no quería arruinar la oportunidad.
Una vez en la oficina del jefe de la empresa, este le hizo a Rick varias preguntas sobre él y su educación, pero luego le preguntó: "¿Cuánto es tres por siete?".
Dos hombres se estrechan la mano en una oficina. | Foto: Pixabay
Sorprendido por la interrogante, el joven respondió rápidamente "22". Fue después de irse que sacó su calculadora para darse cuenta de que su respuesta no fue la correcta, por lo que asumió que no conseguiría el trabajo.
Pasadas dos semanas, recibió una notificación que decía que había sido contratado para el trabajo. No obstante, una vez en la empresa listo para trabajar, preguntó cómo fue que le dieron el empleo si se equivocó en una respuesta tan sencilla. El jefe se encogió de hombros y dijo: "Bueno, tú fuiste quien más se acercó al resultado”.
Jefe enojado habla con un empleado. | Foto: Shutterstock
Hay empleados que pueden llegar a ser muy ocurrentes para conseguir de cualquier manera el trato económico que se proponen.
En este sentido, un juego de palabras podría ser bastante eficaz para lograr el propósito. Veamos aquí de qué se trata.
Fuente: Jokes of the day