4 mitos populares sobre el matrimonio que pueden dañar una relación
Desde que somos pequeños, estamos expuestos a viejos mitos sobre el matrimonio. En consecuencia, esas nociones terminan alimentando la tasa de divorcios.
La forma en que los medios de comunicación retratan a los matrimonios puede nublar nuestras expectativas. Los estereotipos repetidos por la cultura popular solo preparan el escenario para la decepción amorosa.
Otras ideas erróneas pueden surgir en casa, dentro de nuestras propias familias. Si tus padres tenían fuertes creencias sobre el casamiento y las expresaban de forma regular, es posible que las hayas internalizado.
Pareja de novios tomados de la mano. | Foto: Shutterstock
Por tal razón, te presentamos los cuatro mitos principales sobre el matrimonio que debes evitar.
LOS HIJOS COMO SOLUCIÓN
Es cierto que los hijos pueden consolidar una relación, pero esto no significa que sean la solución para una crisis marital. Si el matrimonio está tambaleándose, la crianza se convierte en una carga extra.
Padre y madre besando a su hijo pequeño en el parque. | Foto: Shutterstock
Tener hijos es una gran responsabilidad que exige cambios en la dinámica de pareja. Si los esposos no tienen una relación sólida, no podrán asumir el reto de la paternidad.
Antes de tomar la decisión de convertirse en padres, es fundamental que exista una comunicación abierta. La razón se debe a que los niños necesitan padres que impongan normas consensuadas.
Pareja feliz pasando el tiempo con su hija. | Foto: Shutterstock
DISCUTIR ES SALUDABLE
Aunque todas las parejas tienen desacuerdos de vez en cuando, hay que prestar atención en cómo se discute y con qué frecuencia. La felicidad de un matrimonio depende en parte de la capacidad de los cónyuges de minimizar las situaciones negativas.
De acuerdo al experto matrimonial John Gottman, existen cuatro modos de interacción destructiva llamados "Los cuatro jinetes del Apocalipsis": la crítica, el desprecio, la actitud defensiva y la ley del hielo. Evítalos en tus discusiones si quieres que tu relación sobreviva.
Pareja teniendo una fuerte discusión. | Foto: Shutterstock
LOS OPUESTOS SE COMPLEMENTAN
Dice el dicho que los polos opuestos se atraen. Aunque algunas diferencias pueden ser enriquecedoras en una relación, los matrimonios duraderos suelen tener mucho en común.
Si tu pareja es muy diferente a ti, la relación podría ser insatisfactoria. Estar con alguien cuya personalidad, metas y opiniones son opuestas a las tuyas, solo lleva a la fricción. Algunas divergencias simplemente son muy difíciles de arreglar.
Pareja teniendo un desacuerdo. | Foto: Shutterstock
MEJOR INFELICES QUE DIVORCIADOS
Hay parejas que eligen seguir juntas a pesar de estar insatisfechos con la relación, con tal de evitar un divorcio. ¿A qué se debe esto? a que algunos matrimonios mantienen su convivencia por miedo, culpa o sentido del deber.
La situación se complica aun cuando tomamos en cuenta a los hijos. Muchos padres le temen a la idea de un hogar roto y sacrifican su propia salud física y mental por mantener una relación irreparable.
Niiña mirando a la cámara mientras sus padres discuten. | Foto: Shutterstock
Esta situación es particularmente dolorosa para los hijos, quienes pueden sentirse responsables por la infelicidad de sus progenitores. Lo cierto es que insistir en mantener un matrimonio donde no se quiere esta, solo perjudica a todos los involucrados.
Cuando hay infidelidades, traiciones, aburrimiento o dolor de por medio, lo ideal es optar por un divorcio amistoso. Siempre que los niños no sientan que pierden a sus padres, es posible llevar una separación pacífica. Recuerda que nadie es feliz es un ambiente fingido.