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Enfermera nota que nadie ha visitado a niña en el hospital durante cinco meses - Historia del día

Diego Rivera Diaz
22 ene 2022
10:50
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Una enfermera sin hijos se hizo muy unida a una pequeña bebita cuya familia la abandonó por haber nacido con problemas de salud, y decidió adoptarla.

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La enfermera Jacky Montes había tenido un sueño desde que era niña: convertirse en mamá. Tristemente, Jacky y su esposo Héctor no habían logrado concebir, y les habían dicho que no eran buenos candidatos para la fertilización in vitro.

Jacky reencauzó su amor por los niños hacia sus pacientes, los bebés en la UCIN del hospital. Pasaba más y más tiempo con una bebita en particular, Elisa. Era una niña prematura y con graves defectos congénitos.

Bebé recién nacida. | Foto: Shutterstock

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Desde que Elisa llevó a la UCIN, cinco meses atrás, Jacky había estado trabajando en el turno nocturno. Siempre supuso que los padres de la niña la visitaban durante el día.

Pero un día, el cirujano pediátrico visitó la UCIN por una consulta y vio a Elisa. "Esa pequeña es toda una luchadora, enfermera. Pero qué mala suerte lo de sus padres", dijo.

"Nunca los he conocido", dijo Jacky. "Y nunca los conocerás", dijo tristemente el doctor. "Operé a Elisa cuando nació, y cuando a sus padres les dijeron que tendrían que esperar años para operar su rostro, dijeron que no podían lidiar con eso".

"¿Dijeron QUÉ?", exclamó Jacky, incrédula. "Básicamente la abandonaron. No la han visitado en cinco meses, y la pusieron en adopción. Nunca había visto algo así", dijo el doctor.

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Jacky tocó gentilmente a la bebita en la incubadora. "¡Pero ella es tan hermosa! ¿Qué acaso no saben que el labio leporino será arreglado? ¡Solo es cuestión de tiempo!", dijo, conmovida.

Esa noche, Jacky no podía dejar de pensar en Elisa. Incluso le contó sobre ella a su esposo Héctor. "¿Puedes creer que sus padres la abandonaron para no lidiar con sus problemas? ¡Y aquí estamos nosotros, desesperados por tener un bebé!", dijo.

Héctor tomó la mano de Jacky. "¿Y por qué no ella? Podemos adoptarla. Habla con los padres, ve si están dispuestos a hacer una adopción privada. Ya la amas, y nos necesita", dijo el hombre.

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Jacky lo pensó por unos días, y decidió intentarlo. Se puso en contacto con la administración del hospital, que fungió como enlace entre ella y los padres. Nunca los conoció en persona, aunque llegó a darle un vistazo a la madre biológica.

Bebé en incubadora. | Foto: Unsplash

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En un abrir y cerrar de ojos, Héctor y Jacky adoptaron a Elisa. Tuvo que permanecer en el hospital otros dos meses, pues aún era muy pequeña y seguía recuperándose de su cirugía. Pero ahora, tenía visitas a diario.

Y no solo eran Héctor y Jacky. Sus felices abuelos también fueron a conocerla. Elisa creció rápidamente y demostró ser una adorable chiquilla que adoraba las travesuras y la diversión.

Al tener la edad suficiente, fue sometida a cirugías de reconstrucción. Fue una travesía larga y complicada, pero para cuando comenzó la escuela, era toda una belleza. Nadie podría haber sabido que había nacido con algún defecto.

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La niña adoraba la moda, y era muy exquisita a la hora de vestirse. Le gustaba escoger sus propios atuendos y peinados, y la verdad, tenía muy bien gusto.

El primer día de clases, Jacky y Héctor llevaron a Elisa con orgullo a la escuela y la vieron entrar corriendo. Parecía una muñeca de porcelana. Una mujer estaba junto a ellos, despidiéndose de varios chicos, todos mayores que Elisa.

Niños entrando a la escuela. | Foto: Shutterstock

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La mujer vio a Jacky y le sonrió. "¡La envidio!", dijo. "Siempre quise tener una niña, ¡pero tengo cuatro muchachos! Qué perfecta hermosura tiene usted. ¡Ojalá yo hubiese tenido esa suerte!", dijo la mujer.

Jacky vio a la mujer y se le heló la sangre. ¡Era la madre biológica de Elisa! No podía creerlo. "Sí tuviste esa suerte", dijo Jacky fríamente. "¿O ya se te olvidó?".

"¿De qué está hablando?", dijo la mujer, impactada. "Sé quién es y lo que hizo", dijo Jacky. "Tenía un hermoso regalo de Dios, ¡y fue tan estúpida que la abandonó!"

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La mujer se quedó viendo a Jacky y se pudo pálida. "Pensé que... ella parecía...", dijo la mujer, y su piel pasó de blanco pálido a un rojo escarlata en cuestión de segundos.

"¿Sabes qué parecía? Una bebé frágil, enferma, que necesitaba amor. Y yo se lo di. ¡Aléjate de mí, y aléjate de nuestra hija!", dijo Jacky furiosa.

Héctor y Jacky se fueron tranquilamente, mientras la mujer se quedó plantada en el lugar con los ojos como platos. Posteriormente, Jacky se enteró de que la mujer había transferido a sus cuatro hijos a otra escuela.

Niña feliz de la mano de su padre. | Foto: Shutterstock

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¿Qué podemos aprender de esta historia?

Todo niño es precioso y merece amor incondicional. Los padres de Elisa la rechazaron por sus defectos congénitos, pero Jacky la amó por su espíritu y dulzura.

Las malas decisiones producen amargos arrepentimientos. La madre biológica de Elisa sintió envidia de lo hermosa y perfecta que era su hija.

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Este relato está inspirado en la historia de un lector y ha sido escrito por un redactor profesional. Cualquier parecido con nombres o ubicaciones reales es pura coincidencia. Todas las imágenes mostradas son exclusivamente de carácter ilustrativo. Comparte tu historia con nosotros, podría cambiar la vida de alguien. Si deseas compartir tu historia, envíala a info@amomama.com.

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