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Años después de que hombre le prohibiera a esposa adoptar a niña abandonada, ella salva a su nuera - Historia del día

Diego Rivera Diaz
11 ene 2022
22:15
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Una mujer se quedó atónita cuando la niña abandonada que no pudo adoptar años atrás apareció de repente y le salvó la vida a su querida nuera.

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"Hola, Anna. Conseguí tu dirección en el hospital. Espero que me recuerdes. Solo quería agradecerte por lo que hiciste por mi nuera", dijo Cynthia.

"¡Señora Silva! Pase, por favor", dijo Anna. "¿Ya se siente mejor?"

"Sí, todo gracias a ti", respondió Cynthia con una sonrisa.

Anna le llevó una taza de té a la señora y se sentó. Cynthia miraba fijamente la cicatriz en la barbilla de Anna. "¿Debería preguntarle? ¿Le importará si lo menciono?", se preguntaba.

Mujer preocupada. | Foto: Shutterstock

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Días antes...

"Hola, Señora Silva. Mi nombre es Anna", le dijo a Cynthia, que estaba sentada junto a la cama de su nuera, Sara, orando por su recuperación. Anna había acompañado al Dr. Cedeño, quien era el ginecólogo de Sara.

Cynthia sintió una repentina familiaridad con la voz de Anna e inmediatamente se volteó para mirarla. Tenía poco más de 20 años y su rostro tenía una cicatriz, una que ella nunca podría olvidar.

"¿Es ella? No, no puede ser, estás demasiado estresada, Cynthia. Estás imaginando cosas”, pensó.

"¿Cómo me dijiste que te llamabas, cariño?", le preguntó Cynthia de nuevo. Su instinto iba en contra de la lógica, pero estaba segura de que conocía a Anna.

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"Soy Anna Mateo, señora", dijo la joven, "estoy aquí porque uno de mis amigos me contó sobre el estado de su nuera".

Cuando Anna dijo su nombre completo, los ojos de Cynthia se llenaron de lágrimas. Se puso los lentes y miró de cerca a la joven. La cicatriz era la misma y la mujer recordó el pasado..

Veinte años atrás...

Hace casi 20 años, Cynthia tuvo que cuidar a una niña abandonada mientras la policía buscaba a sus padres. La niña tenía solo 4 años y se llamaba Zoe.

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Los padres de Zoe fueron a una boda, dejaron a Cynthia a cargo de la niña. Debían volver al día siguiente, pero Cynthia no logró ubicarlos por teléfono. Nadie nunca atendió la llamada.

Mujer al teléfono. | Foto: Shutterstock

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Tras un día sin noticias de ellos, Cynthia se preocupó y llamó a la policía. Pasaron días y semanas pero los padres de Zoe nunca volvieron. Cynthia cuidó de Zoe todo este tiempo y se encariñó con la niña.

"Hugo, ¿podemos adoptarla? Realmente la adoro, y Andrés tendría una hermana menor", dijo Cynthia a su esposo una noche después del trabajo.

"De ninguna manera, Cynthia", espetó el hombre. "Sabes que ya estamos luchando financieramente. No dije nada cuando esos vecinos imprudentes dejaron a su hija y huyeron, y tú seguiste cuidándola. Pero no la vamos a adoptar", dijo.

"De todos modos, ya le dije a Servicios Sociales al respecto, y la vendrán a buscar mañana", agregó. "¿Qué?", gritó Cynthia. "¿Cómo pudiste hacer eso, Hugo? ¿Por qué no me lo dijiste?".

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"Porque sabía que tomarías una decisión estúpida. Piensa, Cynthia. ¡No podemos permitir que una de tus tonterías arruine a nuestra familia!", dijo fríamente.

"¡Pero Hugo!", exclamó Cynthia antes de que él la interrumpiera. "Tienes un día para pasar con ella, Cynthia. Aprovéchalo", dijo Hugo.

Cynthia comenzó a llorar. No quería dejar sola a Zoe, pero todo indicaba que no tendría más opción. Tras aoenas día, una trabajadora social vino a llevarse a Zoe.

Sin embargo, Cynthia se mantuvo en contacto con el orfanato de Zoe. Si bien no podía pasar todo su tiempo con ella, al menos podía visitarla por unas horas de vez en cuando.

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Niña huérfana. | Foto: Shutterstock

Un día, cuando Cynthia llegó al orfanato a visitar a Zoe, se enteró de que una familia había solicitado adoptarla. Fue una difícil despedida, pero ella sabía que era lo mejor para la niña.

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Veinte años después...

"¿Sra. Silva? ¿Está bien?", preguntó el Dr. Callejas a Cynthia, cuyos ojos se habían llenado de lágrimas. La mujer se secó los ojos con un pañuelo y asintió con la cabeza al Dr. Callejas.

Salieron de la habitación de Sara, y Anna procedió a hacerse un examen de sangre. Sara había dado a luz dos días antes. Fue un embarazo complicado y perdió mucha sangre. Su tipo de sangre era inusual, y el hospital no tenía suficiente para ella.

Cynthia, Hugo y Andrés se pusieron en contacto con muchos amigos y conocidos, pero no lograron conseguir a nadie compatible. Los médicos le dieron a Cynthia una semana para ubicar donantes, o Sara podría morir.

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La mujer recurrió a las redes sociales para pedir ayuda para Sara. Recibieron muy pocas respuestas, hasta que un día se presentó Anna. Dijo que se enteró de la condición de Sara por Instagram, y que estaba lista para ayudar.

Mientras Anna se hacía el examen de sangre, Cynthia esperaba afuera, preocupada. Deseaba que el tipo de sangre de la mujer coincidiera con el de Sara, pero en el fondo de la mente, se preguntaba si Anna la recordaba.

Mujer sumida en reflexión. | Foto: Shutterstock

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De repente, Anna salió de la sala de pruebas y se sentó junto a Cynthia. "Las pruebas están listas, Sra. Silva. No se preocupe. Su nuera estará bien".

"Oh, cariño", dijo Cynthia. "Eso espero. Gracias por ayudar a Sara". La joven le sonrió y los ojos de Cynthia volvieron a fijarse en su cicatriz. "¿Puedo preguntarte algo, cariño, si no te importa?"

"¡Claro, señora!" Anna respondió con una gran sonrisa. "Veo que tienes una cicatriz en la cara. ¿Tuviste un accidente?", preguntó la señora.

"Ah, ¿eso?", dijo Anna. Estaba a punto de explicar la cicatriz cuando su teléfono sonó. "Disculpe un momento, Sra. Silva. Vuelvo enseguida", dijo.

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Minutos después, volvió y se despidió de Cynthia apresuradamente. "Lo siento Sra. Silva, surgió algo urgente. Espero que los resultados de la prueba estén disponibles pronto y que su nuera se recupere", dijo.

Cynthia le devolvió una sonrisa y Anna se fue. Horas más tarde, el Dr. Callejas volvió con los resultados de las pruebas. Eran buenas noticias: Anna era una donante perfecta y Sara finalmente podría recuperarse.

Al día siguiente, Anna fue al hospital y donó sangre para Sara, pero se fue antes de que Cynthia pudiera hablar con ella. La mujer decidió visitarla para expresarle su gratitud.

Mujer recibiendo transfusión de sangre. | Foto: Shutterstock

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En la actualidad…

"¿Todavía quiere saber de la cicatriz, Sra. Silva?", preguntó Anna, sonriendo cuando notó los ojos de la mujer clavados en su rostro. "Oh, no, nada de eso, cariño. Solo estaba…", dijo la señora, pero Anna la interrumpió.

"Bueno, en caso de que tenga curiosidad, la verdad es que ni yo lo sé. Le pregunté a mis padres, pero ellos no tienen idea. Supongo que es algo de mi infancia, pero mi los padres no saben porque soy adoptada".

"¿Eres adoptada?", preguntó la mujer. "Sí, Sra. Silva. Mis padres me adoptaron cuando tenía 4 años", dijo Anna, y luego nombró el mismo orfanato donde Cynthia dejó a Zoe. "Oh ya veo", respondió Cynthia.

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"Sí, Sra. Silva. De hecho, estoy feliz de haber conocido a mis padres adoptivos. Ellos me aman mucho y no podría haber pedido mejores padres".

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"Me alegro de que hayas tenido padres tan maravillosos", dijo Cynthia a Anna, y tomó un sorbo de té. De repente, su mirada se posó sobre un marco de fotos. Era una foto de una pareja y una niña: Zoe.

Cynthia supo que Anna era Zoe la primera vez que vio su cicatriz. Tabía visto el expediente de Zoe y sabía que fue adoptada por la familia Mateo. Estaba casi segura de que era la niña que había cuidado.

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Pero al ver la foto de Anna de pequeña, supo que tenía razón. Zoe se había hecho su cicatriz al caerse en el parque jugando un día. La misma cicatriz que estaba en el rostro de Anna.

Cynthia agradeció a Anna por salvar a Sara y se fue de su casa. Le pidió que la visitara algún día, pero guardó el secreto de su tiempo con la pequeña Zoe.

Mujer sonriendo furtivamente. | Foto: Shutterstock

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¿Qué podemos aprender de esta historia?

A veces, la ayuda puede provenir de una fuente inesperada. Cynthia nunca esperó que recibiría ayuda de Zoe después de tantos años.

La bondad engendra bondad. Cynthia cuidó de Zoe, y Zoe pagó la amabilidad de Cynthia salvando la vida de Sara.

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Este relato está inspirado en la historia de un lector y ha sido escrito por un redactor profesional. Cualquier parecido con nombres o ubicaciones reales es pura coincidencia. Todas las imágenes mostradas son exclusivamente de carácter ilustrativo. Comparte tu historia con nosotros, podría cambiar la vida de alguien. Si deseas compartir tu historia, envíala a info@amomama.com.

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