Historias Inspiradoras

15 de octubre de 2021

En el funeral de su esposo, la viuda ve a una joven desconocida llorando mucho - Historia del día

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Una mujer perdió a su esposo. En el funeral, la sorprendió ver a una joven desconocida que lloraba desconsoladamente.

Carla Villagra notó por primera vez a la joven cuando los hombres de la familia dejaron el féretro junto a la tumba abierta. Lloraba tan desesperadamente como su propio hijo.

Funeral. | Foto: Shutterstock

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Mientras el sacerdote daba su homilía, Carla se bajó los lentes de sol y observó discretamente a la chica. Se había ubicado detrás de la familia y amigos, y era una perfecta desconocida. Pero su desconsuelo parecía sincero.

Una oscura sospecha invadió el corazón de la viuda: ¿y si era la amante de su difunto esposo? Marcos era un hombre guapo y acaudalado, y parecía mucho más joven a sus 48, no se hubiera resultado difícil cautivar el corazón de una jovencita.

Confundida, Carla sintió la angustia y el enojo convivir en su corazón. La muerte repentina e inesperada de Marcos había sido el peor golpe que le había tocado enfrentar. Descubrir ahora una amante haría que además tuviera que reevaluar 25 años de relación.

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No quería pensar en eso. Miró cómo los enterradores bajaban lo que quedaba de su esposo a tierra y lo cubrían con tierra. "Mamá", la sacó de su ensoñación su hijo, "vamos, es hora de ir a casa".

Respondió distraída a las últimas condolencias y se subió al auto confundida. Lo que quería era estar sola para procesar la pérdida y la sospecha. Vio que la desconocida se subía  un taxi, y apuntó mentalmente los datos del coche y la compañía de taxis, sin saber lo que estaba haciendo.

Dos días después, Carla llamó a la compañía de taxis. Les dijo que necesitaba hablar con un conductor, y les pasó los datos que recordaba. Le dieron un número de teléfono.

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Taxi. | Foto: Unsplash

Al conductor le dijo que "la prima Cecilia se fue tan rápido que no pude decirle que mi difunto esposo le dejó una valiosa reliquia familiar, y como se mudó y cambió de teléfono no tengo medios para contactarla".

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"Seguramente le vendrá bien, considerando dónde vive", dijo el taxista. Y ofreció llevarla. Carla aceptó.

La pasó a buscar y la dejó frente a una vivienda maltrecha en un barrio de aspecto peligroso, con calles de tierra. "Llegamos, señora", le dijo. "Si quiere, la espero, puede que sea mejor".

Carla aceptó y bajó del coche. El timbre de la casa no funcionaba, así que golpeó la puerta con fuerza.

La puerta se abrió. La jovencita del funeral la miraba con sorpresa. "¡Señora Villagra!", dijo. "¿Qué hace usted aquí?".

Carla entró sin pedir permiso. La casa estaba limpia, pero era húmeda y las paredes estaban deterioradas. "Así que sabes quién soy. Sabías que era casado".

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La mujer asintió. "Sí, solía mirarlo junto a su familia...".

"¿Nos mirabas? ¡Eres despreciable! ¿No era suficiente tener un amorío con mi esposo, también tenías que meterte en su vida?".

Una casa en malas condiciones. | Foto: Unsplash

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"¿Un amorío? Mire, no...", protestó la chica.

"Mientes, te vi en el funeral. Seguro que estabas con él y mi vida era una mentira".

"¡No, usted no entiende!", protestó. "No era mi amante, era mi padre y ni sabía que existía".

"¿Tu padre?", balbuceó Carla, con las piernas repentinamente hechas de trapo. La joven la sostuvo y la ayudó a sentarse.

"Por favor, déjeme que le explique. Verá, mi madre y su marido se conocieron en la universidad, eran novios. Luego mamá conoció a otra persona, un hombre mayor con dinero".

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"Ella no sabía que ya estaba embarazada, y se convirtió en su amante. Pero cuando este hombre supo que ella estaba embarazada la echó. Él se había hecho una vasectomía, así que sabía que el bebé no era suyo".

"Era de Marcos...".

Ella asintió. "Sí, pero eso no le servía a mamá. Ella quería un hombre con dinero, y eso fue lo que siguió buscando", dijo, con una nota de amargura.

Niña solitaria. | Foto: Unsplash

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"Terminó dejándome con mi abuela. Crecí en esta casa. Mamá murió, y hallé mi certificado de nacimiento y una carta suya. Así supe quién era mi padre. La abuela quería que lo contactara, pero no conseguía juntar coraje", contó.

"Pero nos espiaste", dijo Carla.

"Sí... Usted y su esposo me daban la ilusión de lo que sería tener una familia como la que nunca tuve.  Y luego también la abuela murió, y quedé sola. No estoy orgullosa de ello, pero envidio mucho a mis hermanos", dijo, con lágrimas en los ojos. "Ahora ya no lo podré conocer nunca"."¿Cómo te llamas?", preguntó Carla.

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"Dolores".

"Dolores", repitió la viuda. "Este no es un lugar apropiado para que vivas. Te vienes conmigo. Puede que no hayas conocido a tu padre, pero tienes hermanos. Ven a casa".

"¿A casa? ¿Con usted?".

Mujer de mediana edad con otra joven. | Foto: Unsplash

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"Sí, y puedes tratarme de tú. Es lo que Marcos hubiera hecho. Él te hubiera amado, y te hubiera recibido. Mereces algo mejor, mereces una familia".

Dolores se mudó con Carla. Tuvo que hacerse un análisis de ADN para comprobar la filiación legalmente, y los abogados arreglaron todo para que ella recibiera la parte de herencia que le correspondía. La huérfana había encontrado un hogar, y el corazón de Carla estaba dolorido pero también lleno de amor.

¿Qué podemos aprender de esta historia?

No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Dolores dudó en contactar a su padre, y se perdió de conocerlo.

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La verdad puede ser dura, pero la duda es peor. Carla temía que su esposo le hubiera sido infiel, y encontró una familiar que no sabía que tenía.

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Este relato está inspirado en la historia de un lector y ha sido escrito por un redactor profesional. Cualquier parecido con nombres o ubicaciones reales es pura coincidencia. Todas las imágenes mostradas son exclusivamente de carácter ilustrativo. Comparte tu historia con nosotros, podría cambiar la vida de alguien. Si deseas compartir tu historia, envíala a info@amomama.com.

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