logo
Una joven durmiendo en la calle | Foto: Shutterstock
Una joven durmiendo en la calle | Foto: Shutterstock

Hombre rico lleva a mujer pobre con bebé a su casa: ella reconoce a la madre de él de su pasado - Historia del día

Georgimar Coronil
26 mar 2022
03:20

Una mujer pobre aceptó la oferta de un hombre rico de hacerse pasar por su prometida delante de su madre a cambio de refugio para ella y su hijo. Sin embargo, las cosas dieron un giro inesperado cuando ella reconoció a su madre.

Publicidad

El empresario Jorge Martínez viajó desde Valencia hacia Madrid para visitar a su madre, Amelia Martínez, después de que esta lo bombardeara con mensajes y llamadas, por no haberle escrito ni una vez en varios meses.

Jorge, comerciante textil en Valencia, no pudo decir que no a su madre y le aseguró que estaría en casa el fin de semana siguiente. Sin embargo, en lugar de volar a casa, optó por conducir, ya que necesitaba algo de tiempo para sí mismo para pensar cómo iba a luchar contra la persuasión de su madre de casarse, algo que la obsesionaba últimamente.

Imagen con fines ilustrativos. | Foto: Pixabay

Imagen con fines ilustrativos. | Foto: Pixabay

Publicidad

"¡Jorgito!", le había dicho en una llamada la semana pasada. "Tienes todo lo que una mujer querría. ¿Por qué no te buscas una chica para ti y sientas la cabeza? Si es mucho problema, ¡puedo buscarte algunas chicas!".

"Mamá..." Jorge se había quedado callado en la llamada. "Verás, ahora mismo estoy muy ocupado con el trabajo, y ya sabes que después...".

"¿Ocupado? ¡Tienes toda la vida para hacer esas cosas! ¿Lo entiendes?", insistió ella. "Vienes a casa este fin de semana, y hablando con un agente para algunas propuestas de matrimonio. La Sra. Landaeta, nuestra vecina... Me habló de este casamentero, ¡y dijo que te encontrará una pareja en poco tiempo!".

"Está bien, mamá... lo que creas conveniente", dijo en voz baja y desconectó la llamada.

No tenía planes de casarse a corto plazo, pero no quería rechazar la petición de su madre, que se había sentido muy sola tras la muerte de su padrastro. Así que, para ahorrarle más disgustos a la anciana, Jorge decidió hacerle una visita.

Publicidad

Cuando iba por la mitad del trayecto, su mirada se fijó en un autobús estacionado en el que subía gente como si fuera ganado. Los cuerpos se rozaban entre sí y los hombres musculosos empujaban a los demás pasajeros.

Imagen con fines ilustrativos. | Foto: Unsplash

Imagen con fines ilustrativos. | Foto: Unsplash

Jorge estuvo a punto de acelerar su coche, pero entonces notó algo que le hizo detenerse. Observó a una mujer con un bebé en brazos, suplicando ayuda.

Ella le rogó al conductor que la dejara entrar, pero él tiró sus cosas a un lado y se alejó. La dama empezó a llorar y Jorge no entendía por qué se sentía obligado a ayudarla, pero no podía verla en ese estado.

Publicidad

Volvió a conducir rápidamente y, cuando se detuvo frente a ella, bajó la ventanilla y preguntó: "Disculpe, ¿puedo ayudarla?".

La mujer, abrazando a su bebé, le miró fijamente, un poco aterrada. "No te preocupes", dijo Jorge. "No te haré daño ni a ti, ni a tu hijo. Solo quiero ayudarte".

Ella lo miró por un momento y luego preguntó: "¿Podría llevarnos a la ciudad? Mi bebé y yo estamos desamparados y no tenemos adónde ir".

"Claro", dijo él, sonriendo. "Por favor, suba".

Imagen con fines ilustrativos. | Foto: Pexels

Imagen con fines ilustrativos. | Foto: Pexels

Publicidad

La ayudó a cargar sus cosas en el carro y le abrió la puerta. Ella se acomodó en el asiento delantero, sosteniendo a su bebé y se presentó. "Me llamo Lily y esta es Amelia, mi hija. Gracias por ayudarnos".

“Amelia... es un nombre precioso”, dijo Jorge. “Se llama igual que mi madre”.

A estas alturas, Jorge ya se había enamorado de la belleza de Lily. A pesar de ser pobre, era hermosa y Jorge nunca se había sentido tan atraído por alguien. "No hay problema, Lily", dijo con una sonrisa amistosa.

"Se parece mucho a su padre... Si él estuviera con nosotras hoy, no tendríamos que soportar esto", dijo Lily.

"Bueno, Lily", dijo tras una pausa. "Si no te importa, puedo darles cobijo a ti y a Amelia en casa de mi madre. Sin embargo, necesito un favor tuyo".

"Mira... tú... yo... no quiero hacer nada. Para el coche. No quiero ninguna ayuda... no debería haber confiado en ti..." dijo asustada.

Publicidad
Imagen con fines ilustrativos. | Foto: Pixabay

Imagen con fines ilustrativos. | Foto: Pixabay

"Lily, por favor, escúchame", suplicó Jorge. "¡No me malinterpretes! Solo quería pedirte que fingieras ser mi prometida delante de mi madre, ¡eso es todo!".

"¿Qué?" Los ojos de Lily se abrieron de par en par por el asombro. "¿Tu prometida?".

"Sí, mi madre... está desesperada porque me case. ¡Todo lo que quiero es que te hagas pasar por mi prometida delante de ella! ¿Puedes hacerlo por mí, por favor? Te prometo que les daré a ti y a Amelia lo mejor”.

Publicidad

Lily se detuvo un momento y luego asintió en respuesta a la petición de Jorge, teniendo en cuenta que estaba sola, sin hogar y con una hija de un año a la que cuidar. Sin embargo, no tenía ni idea de que le esperaba una sorpresa en casa de Jorge.

"¡¿TÚ?! ¿Qué estás haciendo aquí?", dijo la señora Martínez al ver a Lily.

"Mamá, ¿qué pasa? ¿Conoces a Lily? Me encontré con ella en el camino, y necesitaba ayuda, así que...".

Imagen con fines ilustrativos. | Foto: Pexels

Imagen con fines ilustrativos. | Foto: Pexels

"¡Jorge!", expresó Amelia. "Ella... ¡Es la mujer de Maximiliano, Lily! Por supuesto, la conozco".

Publicidad

Jorge no podía creer lo que escuchaba. Se dio la vuelta para mirar a Lily, que ya estaba llorando. "Siento haber rechazado su ayuda, señora Martínez. Yo... pensé que podría cuidar de Amelia sola, pero... yo... me equivoqué...".

"Está bien, cariño", dijo la señora Martínez, abrazando a Lily. "Entra. Te dije que aceptaras mi ayuda, pero la juventud de estos días...".

La Sra. Martínez hizo entrar a Lily y le sirvió té y galletas. Luego tomó a Amelia en brazos y empezó a mecerla.

"Mamá, ¿qué pasa?", preguntó Jorge. "¡No lo entiendo! ¿Qué ha pasado con Max? ¿Y qué pasa con Lily y Amelia?".

"Cuando Lily quedó embarazada hace un año, todo cambió. Maximiliano se divorció de ella y se fue. ¡Supe que ese chico era un imbécil desde el momento en que entró en nuestra casa! Pero ya sabes que le prometí a tu padrastro que lo cuidaría cuando le diagnosticaron cáncer".

Publicidad

"Le pedí a Lily que se mudara conmigo después de todo lo que pasó, pero dijo que construiría una vida para ella y su hija por su cuenta, así que no presioné demasiado, pero ahora que las veo, me arrepiento de no haber sido más firme".

Imagen con fines ilustrativos. | Foto: Pexels

Imagen con fines ilustrativos. | Foto: Pexels

Jorge se quedó sin palabras. Hacía años que no sabía nada de su hermanastro Max. De hecho, no lo invitó a la boda porque nunca se llevaron bien. Y ahora que sabía cómo había tratado a Lily, lo despreciaba aún más.

"Siento que tu plan no haya funcionado, Jorge", dijo Lily mientras la señora Martínez llevaba a Amelia a su dormitorio. "Ojalá pudiera ser de más ayuda, pero...".

Publicidad

Jorge la abrazó y dijo: "Me alegro de que tú y Amelia estén a salvo. Eso es lo único que me importa".

Lily se quedó un poco sorprendida por su reacción, pero ella también había empezado a sentir algo por Jorge, principalmente por lo amable y servicial que era. Le devolvió el abrazo y le agradeció de nuevo su ayuda.

La Sra. Martínez no tardó en darse cuenta de que los dos habían desarrollado un afecto mutuo. Así que, al cabo de unos días, propuso a Jorge y a Lily que se casaran.

"Miren, chicos", dijo ella. "Sé que soy vieja, pero no demasiado para darme cuenta de lo que está pasando. Creo que ustedes serían unos padres estupendos para nuestra pequeña Amelia. Solo tiene un año y merece una familia feliz".

Lily y Jorge se miraron y sonrieron. Sabían que había una razón por la que se habían conocido. Un mes después, se casaron.

Imagen con fines ilustrativos. | Foto: Pexels

Imagen con fines ilustrativos. | Foto: Pexels

Publicidad

¿Qué podemos aprender de esta historia?

  • Que algunos accidentes son realmente hermosos: Jorge conoció a Lily por casualidad de camino a casa, y ahora están felizmente casados.
  • Nadie sabe cómo será la vida en el próximo momento: Cuando Jorge y Lily se conocieron, no tenían ni idea de que acabarían juntos.

Comparte esta historia con tus amigos. Podría alegrarles el día e inspirarlos.

Este relato está inspirado en la vida cotidiana de nuestros lectores y ha sido escrito por un redactor profesional. Cualquier parecido con nombres o ubicaciones reales es pura coincidencia. Todas las imágenes mostradas son exclusivamente de carácter ilustrativo. Comparte tu historia con nosotros, podría cambiar la vida de alguien. Si deseas compartir tu historia, envíala a info@amomama.com.

Publicidad
Publicidad
Publicaciones similares

Encontré a mi hija cenando en el garaje porque su abuela dijo que ella "no pertenecía a la mesa" – Mi suegra palideció cuando se dio cuenta de lo que yo había hecho

10 de julio de 2026

La presidenta de la Asociación de Padres y Profesores le dijo a mi hija que su pañuelo arruinaría las fotos escolares – Lo que hicieron todos sus compañeros después dejó a todo el auditorio sin palabras

17 de julio de 2026

Adopté a los tres hijos de mi nieta después de que ella se fugara con su marido – 15 años después, ella volvió para el cumpleaños del mayor de los niños, y él le entregó un regalo que la dejó pálida

11 de junio de 2026

Mi hermano se casó con su mejor amiga, que es ciega – Cinco años después, ella me dijo: "Tu familia nunca supo por qué él me eligió"

03 de agosto de 2026

Escuché por casualidad a la novia de mi hijo hablando por teléfono – Bastó una sola frase para que marcara el 911

24 de julio de 2026

Llevé a mis gemelas recién nacidas al baño de mujeres para cambiarlas – Una mujer prepotente llamó a las autoridades para denunciarme, pero se arrepintió al instante

26 de junio de 2026

Adopté a la hija de mi vecino después de que todo el mundo se volviera en su contra – Diez años después, me contó por qué mi hijo nunca volvió a casa

01 de julio de 2026

Mi hija de 15 años se negó a ser mi dama de honor una hora antes de la boda – Su razón me hizo llamar a la policía

02 de junio de 2026

Quería ahuyentar a un niño vagabundo lejos de mi hija – Cuando vi sus manos, casi lloro

08 de junio de 2026

Después de que nuestra madre subrogante dio a luz, mi mamá fue al hospital a felicitarnos – Pero cuando vio al bebé por primera vez, gritó: "¡No pueden quedárselo!"

21 de abril de 2026

Mi marido y yo llevamos a nuestra hija al viaje con el que siempre había soñado – El último día, el gerente me detuvo y me susurró: "Hay algo sobre este viaje que tu marido nunca te ha contado"

10 de agosto de 2026