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24 de septiembre de 2021

Hijo echa a su vieja madre por las mentiras de su joven esposa, y vive para lamentarlo - Historia del día

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Un hombre fue engañado por su joven esposa para que se deshiciera de su vieja madre, gracias a sus mentiras. Más tarde se arrepintió de sus acciones, pero ¿era demasiado tarde para él?

Max cumplió uno de sus mayores deseos cuando se casó con Paulina, una ex modelo infantil que todavía era muy popular.

La conoció en 2010 cuando asistió a una gala de moda donde ambos descubrieron cuánto disfrutaban de ese mundo. Max no era un tipo muy apuesto, no tenía gran estatura y su contextura era media. Por esa razón se emocionó al conquistar a la mujer que se convirtió en su esposa.

Max echó a su propia madre de su casa | Foto: Shutterstock

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Para él, ella era perfecta; no solo seguía siendo hermosa como mujer, sino que todavía llamaba la atención en su pequeña ciudad. Se casaron en la iglesia del pueblo después de dos años de noviazgo.

Un día, su madre, Eva, se enfermó gravemente y no le quedó más remedio que acogerla para poder supervisar su tratamiento. Su padre murió varios años antes de un ataque al corazón, por lo que Max temía perder a su madre.

Por fortuna pudo cuidarla hasta que recuperó la salud. Pero luego de mejorar, Eva se quedó en casa con su hijo. El escenario no le gustó mucho a Paulina y cada vez que su esposo se iba a trabajar comunicaba su disgusto.

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No pasaba un día sin que ella entrara en conflicto con su suegra. Incluso había días en que eran muy intensos. Una vez le dijo a su esposo que su madre la había golpeado durante una discusión.

Cuando Max lo escuchó, se puso furioso. "¿Por qué golpearías a mi esposa, mamá?", le preguntó a Eva.

"¿Ella te dijo eso?", respondió la suegra de Paulina bastante sorprendida.

"No me gusta tu actitud, madre", expresó Max enojado. "Mi esposa no es un saco de boxeo al que puedes golpear cuando quieras. Ella es la madre de mi hijo".

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"Está bien", respondió Eva.

"Ni siquiera te defenderás, así de culpable eres", dijo Max.

"Si lo hiciera, ¿me creerías?", replicó ella, molesta.

Eva se puso muy enferma, dejando a Max sin más remedio que acogerla para que él pudiera supervisar su tratamiento | Foto: Shutterstock

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En otra ocasión, Paulina y Eva discutieron cuando la madre de Max le sugirió a la exmodelo que botara los pañales sucios de su hijo porque podría afectar su salud.

Su nuera no apreció el consejo no solicitado y arremetió en su contra: "¡La basura que haces huele más!". Eva estaba acostumbrada a soportar el comportamiento hostil de Paulina, pero ese día, las cosas que dijo la joven le hicieron hervir la sangre.

"Sigues ofreciendo todos estos consejos como si tuvieras toda la experiencia, cuando en realidad solo criaste a un hijo", dijo Paulina.

"Eres una madre desvergonzada que no dejaba de amamantar a su propio hijo. Ni siquiera nos permites vivir nuestras vidas al máximo, lo que encuentro especialmente enloquecedor".

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A pesar del comportamiento de Paulina, Eva permaneció en su casa. Por tal motivo, la esposa de Max desplegó tácticas desesperadas. Tomó uno de sus costosos broches y, mientras su suegra no estaba en su habitación, lo escondió dentro de uno de los cajones de su mesa.

Más tarde, ese mismo día, la mujer armó un teatro. Lloraba y se lamentaba por la pérdida de su precioso broche. "¿Qué pasa bebé?", le preguntó su esposo cuando regresó del trabajo.

"Falta mi broche, el que me regalaste por Navidad", le dijo Paulina. "He buscado en todas partes excepto en la habitación de tu madre. Pensé que deberías ser tú quien hiciera eso para evitar malentendidos".

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"Está bien, iré a buscar. No llores más", dijo su marido.

Paulina le dijo a Max que Eva la había golpeado durante una discusión | Foto: Pexels

Después de dejar a su esposa, Max se dirigió a la habitación donde dormía su madre. En una búsqueda rápida encontró el broche y la idea de que Eva lo hubiera robado lo enfureció.

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Se enojó mucho y cuestionó a su mamá, quien negó haber robado la joya. Finalmente, Max la hizo empacar sus maletas y salir de su casa. Paulina estaba encantada.

Un mes después, Max, sin saberlo, escuchó una llamada telefónica entre Paulina y una amiga. Se jactaba de cómo se deshizo de su molesta suegra. Cuando Max la confrontó al respecto, rompió a llorar y confesó que solo lo hizo para tenerlo para ella.

Después de darse cuenta de la verdad, Max inmediatamente buscó a su madre. Pero cuando llegó a su casa, estaba cerrada y parecía abandonada.

Estaba asustado y lleno de arrepentimiento. Permaneció en las cercanías de la casa de su madre hasta que un vecino que pasaba le reveló que había vendido. Eva se había mudado a vivir a una granja.

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Max la localizó después de un tiempo y entre lágrimas le suplicó perdón por creer en la palabra de su esposa sobre la de ella. Nunca perdonó las acciones de Paulina y meses después se divorció.

Max se enojó mucho y confrontó a su mamá, quien negó haber robado joyas | Foto: Pexels

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¿Qué aprendimos de esta historia?

La paciencia es una virtud: Paulina estaba impaciente porque Eva dejara su hogar conyugal, pero cuando pareció que la mujer mayor no tenía tales planes, recurrió a métodos deshonestos que finalmente lograron su deseo, pero a un precio.

La verdad siempre prevalece: Eva fue incriminada por Paulina, quien pensó que se saldría con la suya. Eva no tenía forma de defenderse porque todas las pruebas apuntaban a ella, pero al final, su inocencia fue probada por un error cometido por su propia nuera.

Al final, se reveló la verdad y Paulina fue castigada perdiendo al marido por el que había estado luchando tanto por mantener para sí misma.

Comparte esta historia con tus amigos. Podría alegrarles el día e inspirarlos.

Esta es una obra de ficción. Nombres, personajes, negocios, eventos e incidentes son productos de la imaginación del autor. Cualquier parecido con personas reales, vivas o fallecidas, o hechos reales es pura coincidencia.

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