Mamá captó en imágenes el increíble vínculo entre su hijo discapacitado y su cachorro

La introducción de un mejor amigo canino puede transformar la vida de una persona con discapacidades de aprendizaje, de formas que muchos no podemos comenzar a entender.

Con solo ocho años, Hugh es un niño de Birmingham, Inglaterra, que ya ha tenido que superar más desafíos que muchos adultos. Pero hoy tiene un nuevo compañero que le ayudará a sobreponerse a fuerza de cariño.

Unilad explicó que el pequeño Hugh nació con un raro trastorno genético conocido como síndrome FOXG1, que afecta gravemente a varios aspectos del desarrollo y causa anomalías estructurales del cerebro.

Según la Fundación Internacional FOXG1, el trastorno del neurodesarrollo es incurable pero puede ser manejado.

Esta afección grave se caracteriza por convulsiones, incapacidad para controlar los movimientos del cuerpo y falta de habla.

Muchos de estos niños no pueden caminar ni hablar, y les cuesta comunicar sus necesidades diarias más básicas.

Aunque los síntomas pueden variar entre individuos, las indicaciones comunes pueden incluir llanto excesivo, contacto visual deficiente y dificultad para alimentarse.

Hace apenas un mes, Hugh hizo un nuevo amigo peludo cuando su madre Emma Murphy le compró un Springer Spaniel de 12 semanas con el nombre de Barney.

El vínculo entre los dos fue evidente de inmediato. En un video publicado en Facebook por la madre de Hugh, el niño y el cachorro se pueden ver acurrucados en una silla, perfectamente satisfechos con la compañía del otro.

Las imágenes muestran a Hugh acariciando a su nuevo amigo, mientras el pequeño perro acaricia su brazo amorosamente. En un momento dado ‘chocan los cinco’, y Hugh sostiene la pata de Barney en su mano.

Todo el tiempo Barney se sienta tranquilamente en el regazo de Hugh, luciendo muy feliz con su pequeño humano. El encantador video fue capturado el 30 de julio.

“Barney está aprendiendo a ser increíblemente amable y calmado con Hugh”, escribió la madre del niño en el post del video.

Y añadió: “Esto no es algo que les enseñamos. Mi esposo y yo nos emocionamos al ver la hermosa e inesperada interacción entre Hugh y Barney".

Emma también compartió fotografías del niño sonriendo con alegría mientras juega con su cachorro, mientras explica su decisión de traer a Barney a sus vidas:

“Pensamos mucho sobre conseguir un perro. Por un lado, esperábamos que fuera bueno para Hugh, que pudieran tener una relación especial, pero nos preocupaba que nuestra vida caótica (los frecuentes viajes al hospital) no fuera justa para un perro”.

Explicó que al principio pensaron en adoptar uno, pero no podían estar seguros de que un perro más viejo sería capaz de manejar a Hugh y todos los tubos y máquinas, los pitidos y movimientos erráticos.

“Pero un cachorro no es fácil y, para ser sincera, quería asegurarme de haber tomado la decisión correcta al obtener uno. A pesar de que pasamos siglos decidiendo. Y luego esta noche esto sucedió. Y sé que esto es lo correcto para nuestra familia. Hugh incluso lo acarició y extendió la mano para sostener la pata de Barney”.

Dijo que lo más sorprendente es que este mismo cachorro de 13 semanas pasó la mayor parte del día corriendo salvajemente, saltó y mordió los oídos de varios niños durante el día, logró enredarse en las redes de una portería de fútbol y ha sido bastante hiperactivo y animoso.

“Tal vez lo atrapé en un buen momento, o tal vez esté aprendiendo que Hugh necesita algo diferente. ¿Quién sabe? De cualquier manera, fue un momento muy hermoso”.