logo
Shutterstock
Fuente: Shutterstock

Moda después de los 40: consejos para elegir la lencería perfecta

Guadalupe Campos
29 ago 2020
13:00
Compartir
FacebookFacebookTwitterTwitterLinkedInLinkedInEmailEmail

Vestirse acorde a la edad no tiene nada que ver con usar estilos anticuados o más modestos. Se trata, más bien, de explorar cómo conjugar nuestro estilo personal con un cuerpo y una vida cotidiana que cambian, y no aferrarse a lo que solía funcionar en el pasado.

Publicidad

De alguien que ya ha alcanzado cierta edad, además, se espera que ya no cometa ciertos errores de vestuario que a los veinte son perfectamente perdonables. Es natural que cuando no hace ni una década que tienes busto elijas cosas que no te sientan.

Cajón de lencería. | Foto: Shutterstock

Publicidad

Veinte años más tarde, sin embargo, cierto desaliño que es encantador en la primera juventud pasa a ser menos tolerable. Aquí, entonces, van algunos consejos a la hora de comprar ropa interior para tu nueva figura.

CALIDAD DE TELAS Y CONFECCIÓN

Todas sabemos lo difícil que es resistirse a la tentación de una oferta. El canto de sirena de un color bonito o de la fotografía de una modelo en el catálogo, no es de fiar.

Conjunto de ropa interior. | Foto: Shutterstock

Publicidad

Comprar un sostén o unas bragas de tela de inferior calidad es una mala idea a los 20, y una pésima pasados los 40. El mal corte que el empuje de un cuerpo juvenil puede ignorar, a cierta edad deforma el cuerpo por completo. Apunta, entonces, a gastar un poco más, pero comprar prendas de buena calidad.

RESPETA TUS FORMAS

Si la piel de tu escote ya no es tan tersa, es mala idea arrugarla con un sostén que empuje todo hacia arriba. Si la taza se sostiene con alambre, tiene que estar muy bien confeccionado para que no se clave en tu cuerpo.

Maniquí con ropa interior. | Foto: Shutterstock

Publicidad

Si las bragas llevan un elástico muy fino que ajusta mucho, pueden inventarte rollitos donde no los tienes. Prendas muy delgadas pueden marcar efectos desastrosos sobre un cuerpo que ya no ofrece tanta resistencia.

No es tu cuerpo el que tiene que adaptarse a lucir bien en la prenda, sino que la prenda tiene que adecuarse a tu cuerpo. Esto es válido incluso para bragas modeladoras, que deberán tener la altura y tensión correctas para modelar sin deformar.

MÁS COBERTURA ES MÁS CONTROL

Que tus prendas íntimas lleven más tela no quiere decir que tengas que resignar sensualidad. Puedes jugar con las texturas y los encajes, que muchas veces serán mucho más atrayentes que una prenda mínima que se clave donde no debe y deje caer lo que tendría que sostener.

Publicidad

Bragas negras de tiro alto. | Foto: Shutterstock

Considera que bragas más altas permiten tener más control sobre un bajo vientre que quizás no tiene la tensión de hace una década, y que un body puede a la vez modelar y darte un toque de distinción.

Publicidad

MODELADOR NO SIGNIFICA RÍGIDO

Muchas nuevas telas y modelos te permiten dar forma a tu cuerpo jugando con distintas flexibilidades del tejido y con costuras estratégicamente ubicadas.

Sostén. | Foto: Shutterstock

Publicidad

No es necesario que tu ropa esté llena de trozos plásticos rígidos y aros metálicos para sostener eficientemente tu cuerpo. Por supuesto, no hay nada de malo con ellos, pero si eliges prendas con refuerzos rígidos, comprueba que queden donde no se claven en tu cuerpo.

LAVA TU LENCERÍA A MANO

Es la mejor forma de que las piezas no se deformen. Prolongarás su vida útil, y evitarás arruinar un sostén con buen corte en la secadora.

Mujer lavando ropa interior a mano. | Foto: Shutterstock

Publicidad

Guardar cuidadosamente tu ropa interior también es vital por este mismo motivo. Cuida que no se enrollen o tuerzan en tu cajón.

VÍSTETE ACORDE A LA OCASIÓN

Si algo traen los años es un mayor respeto por una misma y el propio bienestar. Si sabes que tienes un día muy ajetreado por delante, ropa interior sencilla y flexible, con buena cobertura y sin aros metálicos, suele ser la mejor elección.

Sostén. | Foto: Shutterstock

Si, en cambio, te espera una boda, una noche romántica, o sencillamente deseas verte seductora frente al espejo, puedes vestir aquella prenda especial más elaborada. Los años están a tu favor: conoces tu cuerpo, has cambiado con él, y sabes mejor que nadie qué es lo que te sienta.

Publicidad